Respira hondo y sigue con los acordes. Mira al cielo, respira hondo y canta más fuerte. Ya no aguanta más y lo dice como un grito en un cañón: “Que emocionante es cantar aquí”. Lo decía el cantautor Alejandro Lerner, el sábado por la tarde, en la entrada a la villa turística de Sanagasta.
Como quien cumple un sueño dejó el micrófono y cantó a capela. Y el eco era su coro cuando el sol se alejaba como testigo de una tarde inolvidable en esta Rioja que supimos hacer.
Así Lerner puso otro color a la temporada turística invernal, como sucede en los principales puntos turísticos del país. Y por allí sea el camino que no hay que abandonar y copiar lo bueno que hacen otras provincias para generar recursos genuinos y fundamentalmente, crear fuentes de trabajo para que con el “apoyo o acompañamiento” del Estado se conforme un grupo empresarial privado.
Pero hay muchos que no entienden que no es momento de vacaciones sino de trabajo, ya que las crisis son oportunidades, aunque cueste creer. En Aimogasta decidieron tomarse el receso y da una sensación de desazón ver, a través de las redes sociales, como los funcionarios de ese departamento disfrutan las pistas de nieve o las cálidas playas del Caribe, como si su mundo solo sea ese, con el silencio de la sociedad y la ceguera de la Provincia.
Un pequeño hecho que se podría magnificar con otros, hasta con la crisis olivícola, se dio este fin de semana cuando un grupo de amantes de casa rodantes decidió hacer viaje a La Rioja del Parque Eólico Arauco y el Olivo Cuatricentenario, o sea punto de llegada a la cabecera del departamento Arauco.
Así unos 200 turistas, pese que no se alojan en ningún hotel, hacen gastos y un pueblo genera sus propios fondos, poco o mucho según la seducción comercial. Pero ese grupo de posición económica aceptable encontró un pueblo vacío, que la trascendencia periodística hizo que después de un día a la buena de Dios, se abrieran puertas que es tan común en otros puntos del país. Así por orden de alguien la oficina vacía de Turismo departamental se llenó de personal, algo tan obvio, como la obviedad misma, para brindar la atención que debe ser así para todos los turistas.
Sorprende el apañamiento de las autoridades provinciales, que nadie llame la atención y que haya sonrisa cuando se plantea una situación que va más allá de una interna departamental, sino que pone en duda las políticas públicas, en este caso la turística.
Quizás esas risas signifique que todos somos los mismos o por lo menos quieran que lo seamos.



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