Antes de haberlo ubicado como opositor, deberían haber preguntado a su madre como era cuando fue niño. Quizás nos podríamos encontrar con un “santo” o un “terrible”. Hablamos de Ismael Bordagaray, el intendente menospreciado por el oficialismo, que hace de las suyas y ya es un dolor de cabeza.
Que no le hicieron al pobre jefe comunal y ahora se divierte con una feria de empanadas para pagar el combustible del municipio, o una peña para solventar los gastos de funcionamiento o una rifa de una moto para compensar el desfasaje que le produce estar lejos del calor del poder.
En eso lo une a Ricardo Quintela, que el jueves 16 lo tendrá en La Rioja en un acampe frente a la Residencia Oficial. No llegará solo y estará con las asambleas ciudadanas que son muchas para oponerse a la suspendida minería en Famatina.
Pero Bordagaray es muy travieso y hasta no habría contado que estuvo en la Casa Rosada solo para dar su visión de las cosas, y hasta se hizo tiempo de pasar a saludar al viceintendente de la Capital Armando Molina en el Concejo Deliberante de la Capital, como a los empleados deliberativos en el recinto Santo Tomás Moro.
“Nos tienen que entender que nosotros estamos defendiendo el agua porque somos la provincia con menor agua en superficie del país”, indicó el intendente que también manifestó que siente la misma presión y el mismo ninguneo de parte del gobierno provincial, como lo sufre el intendente Ricardo Quintela y manifestó que en La Rioja se rompió un compromiso con la comunidad y se está perjudicando a todo un pueblo por resistir.
“Nosotros no aceptamos esta forma de gobernar bajo una obediencia debida”, resaltó Bordagaray, que también se lamentó porque la Provincia no abre los canales de diálogo que corresponden como la Cámara de Diputados.
Asimismo indicó que el slogan de una provincia productiva se cae a pedazos si no se interesa por mantener el parque industrial, por mejorar las posibilidades de competitividad del sector privado, y tampoco fomentando el despoblamiento del interior, a costa de agrandar los cinturones de pobreza y marginalidad en la Capital, porque ninguno de los intendentes dispone de los fondos suficientes para desplegar su programa de gobierno en los departamentos.
El jefe comunal llamó a cuidar la democracia de todas las conductas autoritarias y tiránicas del gobierno provincial y acusó al gobernador Beder Herrera y a su equipo de colaboradores de no trabajar para solucionar los problemas de los riojanos.
“Los riojanos tenemos que salir a las calles y poner las cosas donde deben estar, para eso los invito. No en contra de nadie sino en beneficio de todos”, señaló Bordagaray que finalmente agregó : “espero que lleguemos al 16 de agosto con propuestas claras y concretas respecto de nuestros reclamos para que no tengamos que movilizarnos. Pero si esto no sucede, estar en la calle salir a la calle es la única forma de poner límites a los que nos quieren gobernar con caprichos”.



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