El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, planea adelantar los comicios locales a julio para separarlos de la elección a diputados y senadores nacionales que se realizaría en octubre. El objetivo es lograr la mayoría en la Legislatura porteña ya que hasta el momento no existen candidatos opositores de peso para competir en la elección local que puedan restarle votos al PRO. Pero demorará el anuncio porque teme que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner termine haciendo la misma jugada y anticipe los comicios nacionales al mismo mes.
Es por eso que se mantendrá expectante. Aún tiene tiempo para el anuncio. Para separar los comicios, el Código Electoral Nacional establece que la convocatoria deberá hacerse con 90 días por lo menos de anticipación.
Además de la conveniencia política de desdoblar las elecciones, en Bolívar 1 también encuentran otras incompatibilidades para hacerlas en octubre, relacionadas con los padrones y el voto joven. El vicepresidente 1º de la Legislatura, Cristian Ritondo, anticipó la medida hace un mes en una entrevista. La realidad es que (las elecciones) están desdobladas de hecho porque en la Ciudad se vota desde los 18 años y en la nacional, a partir de los 16. Si la Ciudad no tiene una ley que habilite a votar desde los 16, están desdobladas, dijo.
Si las elecciones fueran unificadas deberán armar mesas separadas para los votantes de 16 y eso se traduce en una compensación económica a la Justicia. Ese padrón debe ser habilitado por la jueza federal con competencia electoral María Servini de Cubría. Fuentes judiciales creen que es una medida complicada pero que no está imposibilitada de habilitarla.
Por orden de la Presidenta, la mayoría de las provincias oficialistas mantendrán las elecciones unificadas con Nación. Pero deberán aprobar una ley para que participen los electores a partir de los 16, una norma que Macri no quiere que se sancione en la Ciudad. Otra posibilidad que tienen es adoptar la Ley de Simultaneidad de Elecciones y así adherir al registro nacional.
Desde lo discursivo, el jefe de Gobierno defenderá el desdoblamiento con el argumento de que los porteños elijan a los legisladores con la mente puesta en la cuestión local únicamente, separada de la puja nacional. A su vez, el líder del PRO se ahorraría una interna en su propio partido. El jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, se presentaría como primer postulante a legislador porteño y evitaría el escollo de medirse con su rival Gabriela Michetti quien goza de mejor intención de voto. La diputada irá por la senaduría nacional.
El PRO cree que con una figura de peso como Rodríguez Larreta puede alcanzar la mayoría absoluta en la Legislatura. Actualmente tiene 26 diputados propios y le faltan cinco para contar con los votos necesarios para aprobar leyes sin necesidad de acordar con otras fuerzas. Pero este año pone en juego 11 bancas y debería conseguir 16 para llegar a la mayoría deseada.
En cambio, si van los comicios unificados debería competir con otras figuras anti kirchneristas bien posicionadas como Roberto Lavagna, Graciela Ocaña, Rodolfo Terragno, Elisa Carrió, Alfonso Prat-Gay y Alberto Rodríguez Saá, entre otros. El arrastre que pueden generar estos candidatos le restaría votos al PRO.
En rigor, las elecciones legislativas en la Ciudad y la Nación suelen ir de la mano. De hecho, Macri siempre estuvo a favor de los comicios unificados para no hacer votar a los porteños varias veces y reducir el gasto de los padrones locales que es responsabilidad de su Gobierno.



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