Agustín Rossi (SantaFe-Frente para la Victoria), es el titular de los diputados nacionales K. Si bien Jorge Yoma (La Rioja-Frente para la Victoria) no fue el único diputado peronista que votó en contra de la reforma judicial de Cristina Fernández de Kirchner, Rossi embistió contra él, afirmando que no lo reconoce como del bloque que él lidera sino que es opositor. 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- ¿Cuál es la posibilidad que tiene un legislador de seguir sus convicciones? ¿El único objetivo de un legislador del Frente para la Victoria es sentarse en su banca y votar como un autómata lo que le exija la Casa Rosada? ¿Y qué pasa cuando un legislador se siente en condiciones de obtener su banca sin necesidad de Cristina Fernández de Kirchner o de otras personas? Entonces, ¿no hay mérito propio en ningún legislador? Está claro que hace falta una reforma electoral profunda pero también hay que modificar la posibilidad de debate parlamentario.
En definitiva, el Frente para la Victoria termina intentando dignificar la genuflexión y la mediocridad, y Agustín Rossi es el líder (probablemente porque él es un personaje intelectualmente gris, tal como todo lo que abunda en la geografía cristinista).
Estas conclusiones provienen del diálogo dl diputado nacional Agustín Rossi (Santa Fe-Frente para la Victoria), con Raúl Acosta, de LT3 de Rosario:
-Te «sacaste» en un momento…
-Y, sí… no fue una actitud propia de un presidente de bloque. Al final de la sesión pedí disculpas al Congreso, a los diputados y también a quienes nos estaban viendo. Sobre todo a los diputados de mi propio bloque, yo soy su principal vocero.
-Si el jefe pelea así, ¿qué queda para la barra, no?
-Claro. La verdad que era una situación de muchísima injusticia. Sentí que estaban a punto de cometer una injusticia porque lo que había pasado con la votación del artículo 2 era algo que sucede cotidianamente. Cuando el sistema electrónico no registra algún voto o algún diputado aparece absteniéndose sin haber notificado antes la autorización para abstenerse es porque hubo alguna falla en el sistema. Y habitualmente el presidente de la Cámara y el mismo diputado incitan a viva voz que se considere su voto y en el sentido que lo considera.
-¿Hay antecedentes de esto?
-Sí. Pero no uno, ni cien, miles. Pasa habitualmente digamos. Y fijate vos que la totalidad de las votaciones -que después hicimos una por una, cada artículo- dio exactamente siempre el mismo resultado: 130 votos positivos, en la votación y en cada uno de los artículos. Y la bronca mía, además de que en el medio del griterío alguien tiró un botellazo, es que yo sé que todos lo saben, yo sé que le pasa a cualquiera y que suele pasar, y que los diputados que me estaban impugnando estaban mintiendo y lo estaban haciendo con alevosía, porque sabían que nosotros teníamos claramente los votos. Entonces en ese momento fue donde me acerqué al presidente de la Cámara diciéndole que había votos impugnados, que había abstenciones y que escuche y preste atención a los que le estaban pidiendo la palabra.
-Agustín, dos cosas. Una, 130 votos es la vida, 128 es el fin: la mayoría real, efectiva, está ahí, 2 apendicitis y se arma un lío. Pero la otra cuestión es: ¿Hubo apretadas como dicen algunos?
-Sí, hubo apretadas para que no voten.
-¿Vos decís que hubo apretadas del otro lado?
-Apretadas para que voten en forma negativa. La campaña que se realizó sobre 12 o 13 diputados, teóricamente independientes, planteado que ellos eran los que definían el resultado de la votación, la verdad es que fue una falacia. Primero porque ellos no definen el resultado de una votación, el resultado de la votación lo definen los 257 diputados. Y en segundo lugar porque no se le estaba preguntando cómo iban a votar sino que se les estaba pidiendo o presionando para que voten en contra. Construyendo un discurso ¿no? Si votás en contra sos un salvador de la República, y si votás a favor sos el traidor a la patria. Lo que sentí en ese campaña, claramente de contenido fascista, estigmatizante, lo de las caritas ya lo conocemos ¿no?, pasó en la 125, pasó en la nacionalización de las AFJP, en la ley de medios, es una metodología claramente estigmatizante.
-Yo me he enojado mucho con aquellos militantes que ponían las caras de los periodistas, de parte del oficialismo, por su opinión contra el kirchnerismo. Eso nunca me gustó. Tampoco me gusta esto. Ninguno de los dos.
-Sí. Así que las presiones estuvieron en el sentido contrario. Tratar de buscar diputados que naturalmente o hace un tiempo venían votando con el oficialismo por alguna circunstancia tratar de que no voten. De hecho, hubo una diputada, Mabel Müller, que votó en contra ¿no? Así que esto fue lo que sucedió con un clima que se dio y se extendió en la sesión después de tantas horas y de mucha tensión.
-Las crónicas periodísticas previas, los relatos previos, hablan de un encuentro con la señora Presidente en Olivos punteando de a uno cuántos eran los votos positivos. ¿Sucedió esa reunión?
-No, nosotros estuvimos con el presidente de la Cámara el día lunes en el despacho del doctor (Carlos) Zannini, el secretario Legal y Técnico, allí estuvimos analizando algunas cuestiones, no la cantidad de votos sino, sobre todo, qué miradas íbamos a tener ante esa nota que nos presentó el presidente de la Corte Suprema de Justicia (Ricardo Lorenzetti), con una serie de observaciones que tenían los magistrados, los presidentes de las cámara federales de apelaciones de todo el país y que, finalmente, a la mayoría de ellas, las tuvimos en consideración y estuvieron incorporadas en el despacho que tratamos en el recinto; y en ese marco la Presidenta, sabiendo que estábamos junto con el presidente de la Cámara y la diputada (Diana) Conti también, se acercó a saludarnos, pero no hubo una reunión.
-Hay unas declaraciones, no las he leído de primera mano, las escuché en el servicio informativo, pero vale lo mismo, del diputado Carlos Kunkel diciendo que había alguna suerte de acuerdo o conversación con los radicales para hacer reformas pero que, después del desbarajuste y del bochinche, no se iban a tener en cuenta. ¿Hay algo de eso?
-Había una observación del bloque de la Unión Cívica Radical acerca de la cuestión electoral pero sobre una mirada de un artículo específico que sí, obviamente, estábamos teniéndolo en consideración, estábamos con predisposición para mirarlo. Pero, obviamente, después terminamos sesionando solos, porque los diputados de la Unión Cívica Radical se terminaron yendo, quedaron algunos diputados de la oposición, el caso Jorge Yoma, el caso Elisa Carrió, y un par de diputados.
-No, Jorge Yoma no es de la oposición.
-Sí, es un dirigente de la oposición. La verdad es que esto es así, está en el bloque oficialista pero está claro que ha sido uno de los principales voceros de la oposición en las últimas iniciativas. Entonces me parece que es así.
-Yo tengo opinión tomada sobre la señora Elisa Carrió, pero me gustaría saber la tuya, vistos los últimos dichos de la señora.
-Bueno, yo he sido muy claro. Cuando la doctora Carrió llamó a evitar, impedir que la sesión se realizara, yo he dicho claramente que esa era una actitud golpista, y que las instituciones están para funcionar, que ese discurso y ese relato me parece que lo pone al borde de lo que significan las reglas de juego de convivencia democrática y me parece que merece toda una crítica. La verdad que a mí me sorprenden algunas cosas. Yo no paro de sorprenderme con estas declaraciones, las campañas que las ONGs hicieron sobre estos diputados; en general son sectores políticos o sociales que se pasan todo el día defendiendo la República y que, cuando alguno de los poderes de la República va a tomar una decisión en sentido contrario a lo que ellos piensan, se sacan la bandera de la república en la cual estaban envueltos, la pisan y la pisotean. Entonces me parece que ese doble discurso es un doble discurso que tiene que ser acotado o aminorado en la política argentina.
-La diputada Alicia Comelli, en declaraciones a esta radio, sostuvo que un cambio de este tipo, en soledad, no tiene la potencia, ni la fuerza, ni la categoría, ni la calidad de una reforma de esta importancia por el pleno del cuerpo, por el consenso.
-Nosotros intentamos llegar a unos acuerdos y a todo aquellos que nos acercaron iniciativas que iban con una mirada propositiva, las contemplamos. Cuando el CELS, Justicia Legítima y Forbes fueron al Senado a mostrar su mirada e incorporar su iniciativa sobre las cautelares, muchas de esas iniciativas fueron consideradas y se modificó el proyecto de ley de Cautelares. Cuando el Poder Judicial concurrió a la Cámara de Diputados con una mirada sobre la ley que modificaba el Concejo de la Magistratura actuamos de la misma manera. Lo que es imposible es incorporar la mirada del otro cuando el otro no quiere ser incorporado y cuando la mirada es, por el contrario, una mirada absolutamente y totalizadoramente negativa en cuanto a las iniciativas.
-¿Y en cuanto a la alianza con la Corte Suprema que denunció la Carrió?
-Pero la verdad que esa denuncia de Carrió, de pacto, es una denuncia que, como suelen ser las denuncias de la doctora Carrió, no tiene ningún tipo de fundamento y ningún tipo de justificación. Yo creo que la doctora Carrió había construido un discurso de que esta modificación o esta democratización de la justicia iba en contra de los integrantes del Poder Judicial. Después cuando el Poder Judicial, en la figura del presidente de la Corte, aparece con una iniciativa y esa iniciativa es incorporada por el oficialismo, se enoja y descalifica. Lo que ha sucedido claramente es que el Poder Judicial participó de este debate, participó con una mirada sobre la reforma del Consejo de la Magistratura, y esa mirada estuvo incorporada en la ley que terminamos de votar hoy.
-Sobre el 7 de mayo, el 10 de mayo, ¿está todo resuelto y en funcionamiento?
-Bueno, no sé la verdad cuáles son los plazos que llevará adelante el Senado, pero sí, supongo que lo hará en las próximas dos semanas.
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