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Tras investigar las jubilaciones truchas, Marijuán ahora desvela a los K

Lleva 20 años en el cargo. Es respetado por sus pares, admiten. Le dicen «El Petiso». Hoy se convirtió en el centro de la noticia por la causa que investiga al empresario Lázaro Báez y por disparar duras críticas a su jefa, Alejandra Gils Carbó. marijuan

Con casi 1,60 metro de altura, el fiscal Guillermo Marijuán, de 47 años, se convirtió hoy en el centro de la noticia por la causa que investiga al empresario Lázaro Báez, al impulsar la causa sobre el santacruceño y disparar duras críticas por elevación a su jefa, Alejandra Gils Carbó, a quien también había ordenado investigar.

Hincha fanático de Racing, Marijuán es famoso en los tribunales por su buen humor y su costumbre de hacerle bromas a sus colegas, y por eso es el primero en burlarse de su altura, que lo llevo a ganarse el innegable apodo de «El Petiso» o «el Enano».

Pero no solo es «amiguero» (tiene más de 1.400 amigos en Facebook), sino que es uno de los fiscales más respetados de los tribunales federales tanto por sus pares como por los jueces.

Fue el fiscal que impulsó la investigación contra la entonces ministra de Economía Felisa Miceli cuando le encontraron en el baño del despacho del Palacio de Hacienda una bolsa de papel madera colgada en un perchero, con un fajo de 100 mil pesos de billetes termosellados y unos 30 mil dólares.

El año pasado, cuando se sustanciaba el debate oral a la ex funcionaria kirchnerista, Marijuán decidió sumarse al fiscal del juicio y trabajar directamente en pos de lograr lo que terminó siendo una condena a cuatro años de cárcel.

Pero la causa de Miceli fue una de las tantas que llevó en más de 20 años de accionar en los tribunales de Comodoro Py 2002.

Era empleado de la Cámara Federal porteña hasta que en 1993 (con 27 años de edad) fue nombrado al frente de una dependencia del Ministerio Público.

Desde el quinto piso del edificio de Retiro, Marijuán impulsó además investigaciones contra el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime y el ex secretario de Agricultura Miguel Campos, que actuó en el gobierno de Néstor Kirchner.

También avanzó sobre los miembros del directorio de Siderar, empresa controlada por Techint, por supuestas irregularidades en la asambleas accionaria.

Su nombre saltó a las páginas de los diarios en 2001, cuando el 18 de julio de aquel año llegó a su despacho un paquete que contenía un féretro en miniatura, un esqueleto, su foto y una amenaza para evitar que investigara jubilaciones truchas en La Rioja.

Es que Marijuán era el titular de lA UFISES, la unidad fiscales especial que funcionaba en la ANSeS y se encargaba de analizar las irregularidades que encontraba en esa repartición y radicar denuncias penales.

Fue en ese cargo donde nació su amistad con el hoy intendente de Tigre, Sergio Massa, con quien se lo puede ver en alguna foto, según publica su Facebook.

También desde la UFISES, en 2004, Marijuán analizó las denuncias de 40 beneficiaros de planes sociales que habían acusado al dirigente Raúl Castells de amenazarlos con sacarles los beneficios si no concurrían a las marchas y de vender en merenderos los alimentos que donaban empresas privadas.

Por esa denuncia, Castells trató a Marijuán de «enano fascista» y de «delincuente financiado por el Gobierno», algo que lo llevó a denunciar al piquetero por calumnias e injurias.

Cuentan los amigos de Marijuán que, no obstante, cuando Castells estuvo muy enfermo, el fiscal fue a visitarlo al hospital y el piquetero, emocionado, lo abrazó y le pidió disculpas judicialmente, y la causa se cerró.

Egresado de la Universidad de Buenos Aires, Marijuán dedica sus fines de semana a sus hijas y las acompaña desde hace años a los partidos de hockey. Una de ellas está federada y compite profesionalmente, mientras la otra está en los comienzos de la carrera de Derecho.

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