Es para conservar el control de las comisiones clave de la Cámara. En las elecciones legislativas de octubre próximo estarán en juego 127 escaños. El kirchnerismo pondrá en juego 31 bancas en los próximos comicios y sus aliados, 11.
El oficialismo y sus aliados deberán conseguir unas 40 de las 127 bancas que se renovarán en las elecciones del próximo 27 de octubre para mantener la conducción de la Cámara de Diputados y el control de las comisiones, que son la llave para poder sancionar las leyes clave para el gobierno nacional.
El bloque de diputados del kirchnerismo pone en juego sólo 31 y sus aliados 11 de las 127 bancas que se eligen en los comicios de renovación parlamentaria, en reemplazo de los representantes que las provincias y la Ciudad de Buenos Aires eligieron en 2009, en una elección en la que el oficialismo cosechó la menor cantidad de votos de la última década.
Ese año la oposición hizo una buena elección y obtuvo más de 75 bancas, con el impulso de la derrota que tuvo el oficialismo en la votación por el conflicto del gobierno con las patronales agropecuarias, cuando el vice de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el radical Julio Cobos, desempató a favor de los opositores y los promotores del lock out patronal contra la Resolución 125.
En aquella ocasión, el oficialismo ponía 60 bancas y consiguió 41, es decir 19 bancas menos, y sumando otras que perdió en los últimos cuatro años, los escaños que debe renovar son 31, dado que dos legisladores que responden al gobernador José Manuel de la Sota formaron bancada propia, mientras que otros cinco permanecen en el bloque pero han votado contra los proyectos clave del gobierno nacional y ya se los cuenta como opositores.
En este lote de legisladores están los sindicalistas que responden a Hugo Moyano, su hijo Facundo y Omar Plaini, el ex menemista y riojano Jorge Yoma, la duhaldista Mabel Müller, y la esposa de Daniel Peralta, gobernador de Santa Cruz, Blanca Blanco.
Por su parte, entre los aliados del kirchnerismo, Nuevo Encuentro debe renovar tres de las seis bancas que hoy detenta -incluida la del titular de la AFSCA, Martín Sabbatella, de licencia- y el Frente Cívico de Santiago del Estero, que responde al gobernador radical Gerardo Zamora, pone en juego tres de las siete bancas que hoy tiene.
En tanto, el Movimiento Popular Neuquino, que comanda el gobernador Jorge Sapag, renueva dos bancas, mientras que los dos integrantes del bloque Justicialista de La Pampa que vienen respaldando al Gobierno concluyen sus mandatos, lo mismo que el salteño Walter Wayar, que tiene su monobloque, desde que se apartó del Peronismo Federal de Juan Carlos Romero.
De este modo, los oficialistas y sus tradicionales aliados ponen en juego 42 de las 127 bancas que se deben renovar para poder sumar los 129 votos que se requieren para habilitar los debates y poder sancionar un proyecto de ley, además de ser el número requerido para aprobar iniciativas con mayorías absolutas.
Los diputados con mayor protagonismo del oficialismo que terminan sus mandatos son la flamante presidenta del bloque Juliana Di Tullio, Carlos Kunkel, Diana Conti, Carlos Moreno y Edgardo Depetri.



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