El sitio digital Inforiojaweb contó detalles de las negociaciones para la conformación de las fórmulas de precandidatos a diputados nacionales. Bajo el título «La historia no oficial I: La definición de los candidatos», la página web afirmó que «el gobernador se ocupó de desbaratar el audaz intento de Minuzzi y se lo presentó la “bajada” del jefe comunal como una iniciativa de la Nación».
Cumplido el plazo para la presentación de candidatos a diputados nacionales en el marco de las elecciones primarias, formidable instrumento de reforma electoral que existe para la selección de candidatos nacionales, ausente en La Rioja para los cargos provinciales.
Las listas no ofrecieron mayores sorpresas y quizá lo más sustancial estuvo en la “cocina interna”, de donde salieron los nombres que representaran a los partidos o frentes en la primaria selectiva de agosto y la general de octubre.
La situación más ordenada se dio en la Fuerza Cívica que con eje partidario en la UCR confirmó su fórmula encabezada por Julio Martínez y con el intendente Bordagaray de suplente como sus figuras convocantes. Lo destacado estuvo en sostener la decisión de no acordar con el sector de la familia Galván, por considerar que la ostensible alianza de Guillermo con el oficialismo provincial le quitaría credibilidad a un discurso de neto corte opositor.
El “Galvanismo” optó por constituir una alianza electoral con Jorge Yoma, ubicando como compañera del actual legislador nacional a la diputada Judith Díaz Bazán. Guillermo Galván encabezaría una lista de diputados provinciales en octubre integrada por sectores diversos.
El bederismo
Sin duda alguna, las discusiones más sustanciosas se dieron en la Residencia Uno donde Beder dejó hacer catarsis a funcionarios y dirigentes mientras aguardaba la confirmación de que Yoma finalmente seria candidato, el único dato que le faltaba para anunciar la decisión que ya había tomado: Madera-Álvarez, dos ministros que le aseguran subordinación política y votos de acuerdo a sus intereses.
Previamente, el gobernador se ocupó de desbaratar el audaz intento del intendente Gustavo Minuzzi y mediante su operador de prensa presentó la “bajada” del jefe comunal como una iniciativa de la Nación y procurando que no se viera su mano.
Por parte del esquema nacional existió el pedido de que un dirigente kirchnerista por convicción y de primera hora, como Carlos “Cacho” Luna, ocupara un lugar en la lista del Frente para la Victoria. Beder Herrera puso en marcha entonces la segunda parte de su plan: sometió el nombre del diputado por Capital y presidente del partido Norte Grande, a la consideración de sus acólitos, algunos de ellos enemigos acérrimos de Luna por la posición que tuvo en diversos temas que lo mostraron diferenciado del gobierno provincial.
Solo se trataba de ganar tiempo y mientras esperaba lo de Yoma, el gobernador vestía con la camiseta de “La Campora” a su ministro de seguridad para presentarlo en los minutos finales.
LBH ya se las había ingeniado para excluir del Partido Justicialista antes y del Frente para la Victoria ahora a los otros sectores del peronismo que le objetan alguna de sus políticas, no estaba dispuesto a aceptar como candidato a quien se animó a tomar distancia del oficialismo bederista mostrando como mínimo autonomía en sus decisiones.
Esta es la versión de la historia no oficial.



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