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Diario Chilecito: Peligrosamente parecidos

Según el semanario, los paralelismos de dos viejos amigos que hoy son acorralados por el pueblo. Los parecidos entre Beder Herrera y Tello Roldán, son imposibles de ocultar. La ambición desmedida de poder y el autoritarismo, son el común denominador.

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•Uno es gobernador de la provincia. El otro, fue rector de la Universidad de La Rioja.
•Uno está hace 30 años en el poder. El otro estuvo 22.
•Uno es cuestionado por la comunidad riojana. El otro, por la comunidad universitaria.
•Uno está llegando al final de su ciclo. El otro, ya llegó.
•Los parecidos entre Beder Herrera y Tello Roldán, son imposibles de ocultar. La ambición desmedida de poder y el autoritarismo, son el común denominador.

Esta semana se conoció otro triunfo del pueblo organizado, luego del primer levantamiento en años por la defensa del Famatina. Se trata de la comunidad de la Universidad Nacional de La Rioja, quienes con una admirable organización dieron cátedra de libertad y compromiso ciudadano.

Miles de jóvenes estudiantes, docentes y personal no docente que desde hace años se relaciona con la UNLaR (Universidad Nacional de La Rioja) se levantaron y tomaron la casa de altos estudios.

El grito: “Basta de la dictadura y el atropello de Enrique Tello Roldán”, quien fue su rector durante 22 años ininterrumpidos.

Cientos de voces se expresaron por todos los medios para hacerle conocer a la población que no se trataba de un capricho de jóvenes, sino de una causa más que justa para quienes son hoy, el futuro de todos los riojanos.

Como era de esperarse, el poderoso rector se resistió hasta último momento, y hasta llegó a jurar que no iba a renunciar.

La presión social fue tal que debió entregarse. No obstante, dejó su lugar a gente de su riñón, por lo que la Asamblea Universitaria formada por alumnos y profesores rechazó el engaño y redobló la apuesta, solicitando la renuncia del resto de los miembros del Consejo Superior, para evitar que en un inminente llamado a elecciones, se volviera a presentar el renunciado rector y volviera a tomar el control.

Tello Roldán no se quedó quieto, antes de irse presentó una denuncia penal contra 150 jóvenes y los acusó de “terroristas que participan en asociación ilícita y financiación para el terrorismo”. Luego fue más allá y apeló al cristianismo, asegurando que “el pueblo eligió a Barrabás”, comparándose con la crucifixión de Jesucristo.

Evidentemente el poder enferma, pero jamás se conoce cuáles serán los límites del delirio.

Frente a toda esta epopeya vivida en los últimos días, donde la ciudad de La Rioja y varias del interior se revolucionaron por el conflicto social, el gobierno (que se quemó con leche con lo del Famatina) parece haber aprendido la lección social y cambió el curso y el discurso.

Y aunque en un principio, subestimaron la lucha de los estudiantes y no se expresaban más que de manera imparcial y tibia, cuando vieron el tamaño del conflicto, salieron a coro a respaldar a los estudiantes y a pedirle la renuncia al viejo socio político del gobernador.

“Esto es como la mafia. Laburan juntos toda la vida. Hacen estragos y cuando se la ven negra, uno de los cabecillas mata a su socio para poder continuar con su trabajo”, aseguran alumnos de la UNLaR.

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Enrique Beder Roldán, Gobernador de la UNLaR

En la vieja universidad, tal cual se la conocía en La Rioja, lugar donde hoy funciona el centro administrativo provincial y que entre firmas y medianoche Tello Roldán entregó a Beder Herrera, se constituían bajo los claustros universitarios una agrupación de jóvenes egresados, estudiantes y no docentes que se animaron a desafiar al poder de docentes que por mucho tiempo decidieron el curso académico y administrativo de una pequeña universidad riojana parida bajo el inmemorial solar del QUR, Queremos Universidad Riojana.

Peleando por una democracia plena entre todos los estamentos, una agrupación bajo la denominación de “Gran Universidad”, logró imponer los números en la Asamblea para designar Rector, vice Rector y demás autoridades.

Con los números en la mano, los jóvenes de todos los estamentos, incluidos docentes que se sumaron a la causa por el engrandecimiento de la Vieja Universidad, iniciaron una ronda de consultas para encontrar un docente que tuviera una perspectiva de cambio tal cual se soñaba para esta insigne institución educativa. Pasadas varias consultas y el proyecto académico en curso, surgió la posibilidad de que el hoy renunciado Rector Tello Roldan, asuma el cargo. Y así, fue elegido democráticamente en 1992.

La vida de quien se convirtiera en casi eterno en su cargo, transcurría por aquel entonces en medio de desvelos de enfrentar a Carlos Menem y uno que otro juicio de poca monta. Todo cambiaría cuando una comisión compuesta por representantes de todos los estamentos universitarios, cruzaría la puerta de su estudio para proponerle que asuma como Rector de la Universidad de La Rioja, cargo este que le plantearía un devenir, tal vez soñado por él, pero sin duda impensado para los jóvenes que habían desafiado al poder académico y buscando vientos de cambio en los claustros más que cerrados por aquellos tiempos.

“El estamento docente lo propuso. Puso mucho empeño, abogado, y todo su estudio jurídico atendió la cuestión de la nacionalización de la UNLaR. Y a partir de allí, empezó a tomar cada vez más injerencia hasta el punto tal de confundir el ámbito laboral con lo personal y familiar. Involucró todo desde el comienzo, y no es justificable. Por su forma tan personalizada, se separó, rechazó y empezó a tomar distancia justamente del estamento que lo propuso: Los Docentes”; afirmó una profesional protagonista del nacimiento de la gestión tellista, que también ocupó cargos administrativos durante muchos años.

Poco tiempo duró la ilusión. Luego de asumir como rector de la universidad, su palabra de respetar a quienes lo llevaron al lugar que hoy será su karma eterno, se fue con el viento. Y fiel a su estilo, cumplió una máxima que dice… “el poder no hace a los hombres buenos o malos, simplemente los muestra como son”. Así, Tello Roldan comenzó a mostrar su esencia y de esa manera, van terminando sus días en el poder.

En esa ruta que discurría Tello Roldán, surgió un paralelismo con un hombre que en diciembre del 83 comenzaba a cobrar un sueldo del Estado provincial como diputado y se enquistaría en el poder casi sin límites, sin tiempo, sin palabra y con numerosos cargos que lo sostuvieron navegando en mares de opulencia, negociados y ante el creciente amparo de la impunidad que aparentemente da la sensación de que el Estado es propiedad de quien ejerce el poder y el sentimiento de que ese poder es eterno.

El camino paralelo del ejercicio del poder entre dos personas que coinciden en una falta total de carisma, se nutre y ensambla para comenzar a ser peligrosamente parecidos, cuando ambos comienzan a hacer carne la maquiavélica frase, “el líder, más que amado… temido”. Esto fue ni más que un encuentro faraónico, donde el debate por la macro política se volvió esencia en los regímenes que representan, uno en el gobierno provincial y el otro hasta hace horas en la Universidad de todos los riojanos.

“El que no quiere que le cambien el caminito, se hace partícipe del modelo que fijó Tello Roldán”.

“Hay docentes que por necesidad y urgencia, se adhieren a la decisión de una autoridad. Así tienen su designación exclusiva y lo diseñan cono un menú: En función de un sólo criterio y una sola decisión. La de él y eso lo llevó a la imposibilidad de superar sus errores”.

“Hay muchos intereses enmarcados detrás de este líder. Chilecito en 2001, cuando se separó de la UNLaR mostró que así no se podía seguir, que se tenía que terminar. Un cambio. Y lo hizo cuando ganó una lista independiente de Tello Roldán. ¡Independiente y dentro de la UNLaR! Eso le generó mucho temor y tomó todos los medios para impedir que fuera relevante en la capital. Él fue un visionario, sabía lo que iba a pasar por eso dijo que era imposible e ilegal” (docente ex sede UNLaR y UNdeC).

“Tello Roldán parió la Universidad Nacional de La Rioja y dijo: Esto es mío. Es mi universidad. Sus hijas crecieron como en su casa. ¿Cómo las van a echar de su casa? Dijeron la casa es mía, la universidad es de mi papá y por herencia, quizás…”.

Quienes viven esta situación desde adentro, insisten que “a Tello Roldán sólo le preocupaba el cierre del ejercicio anual financiero en positivo y tenía a los responsables de Departamentos enajenados en el cumplimiento de esa máxima, encerrados en sus oficinas se les fue la vida en la obtención del superávit y desatendieron los verdaderos problemas académicos: Función para la que estaban destinados”.

“Nunca comprendió que el poder es efímero y la historia es eterna, porque pasará a ella como un tirano. Váyanse. Váyase Ud. y todo su entorno, sus funcionarios, sus decanos, sus secretarios académicos, de post grado, directores autoritarios, y todo el invento de aparato que tenía para sustentarse. La comedia ha terminado!!!” (Ingeniero Rafael Coppari, docente de Arquitectura).

“Todos los años sufrimos injusticias y por miedo en su momento no las dimos a conocer. Había un hartazgo general y mucho dolor de los docentes ante tanta humillación. Tenemos un sistema de trabajo humillante con el cual queremos terminar, estamos siempre angustiados y sin saber qué vamos a cobrar. Hay un estado de cansancio y no queremos más miedo porque creó un sistema que nos obligó a vivir con miedo…” (Leila Torres- docente UNLaR).

“Los sistemáticos actos de corrupción, atropellos y persecuciones que se vienen produciendo en la UNLaR desde hace ya dos décadas, situación que recrudeció en los últimos meses, se torna inaceptable en toda la comunidad universitaria. El doctor Enrique Tello Roldan, lleva más de veinte años como rector, claro está, después de sus fracasos políticos como adversario de Carlos Menem disputando la gobernación de La Rioja, había que agarrar «algo», y el rectorado de la UNLAR era el lugar adecuado…” (Soledad Díaz – alumna UNLaR).

Dos caras de una misma moneda

Entre Tello Roldán y Beder Herrera, hay demasiadas cosas en común. Un Consejo Superior totalmente sumiso y servil; una Legislatura Provincial sumisa y servil; los órganos de control de ambos bajo la presión y designación de quienes deben ser controlados; los empleados y autoridades electas a tiro de Decreto o de la opresión de la caja; la mayoría de los medios de comunicación bien pagos y controlados; con cargos para familiares, esposas y hasta amantes de los escribas; y pautas jugosas a radios y canales que no ahorran elogios o se esmeran en tapar cuanto hecho de autoritarismo y corrupción que sus amos engendran.

Pero más allá de estas tristes y letales coincidencias para la convivencia democrática, los une el doble discurso.

Los dobles discursos están a la orden del día, y una sociedad presa del hartazgo, al apoyar masivamente a la toma de la Universidad, se dio cuenta que si los hijos con sus compañeros y la solidaridad de casi toda una sociedad pudo, la sociedad también.

Estamos en la antesala de elegir el futuro ¿Elegimos el de los estudiantes, o el de Tello? ¿Elegimos el de una política nueva, o el de Beder? El doble discurso los identifica, hacen paralelos los dos sistemas. Uno que renuncia, pero no renuncia. Renuncia para siempre, pero para volver cuando su Consejo lo llame.

No ve ni escucha que le piden la renuncia, pero renuncia. Dice no ver irregularidades en su gestión, ignorando las decenas de docentes cesanteados sin motivos, la sospechada institucionalidad democrática, la inversión de recursos teñida de sospechas, el autoritarismo y la discriminación.

El otro, Beder, con irónica actitud pacificadora, dice cuidar a “los chicos”, especialmente a los de los hogares humildes. Habla del respeto a la autonomía y autarquía de la Universidad, pero no respeta -entre otras cosas- a las autonomías municipales.

Desfinancia a Famatina o a la Capital y utiliza esos recursos en sospechadas SAPEM, o en la construcción de un Súper Domo para amontonar a los pobres. Dice que “están cambiando el Presente”, pero no dice que a ese triste presente lo construyó él. Después de años de impunidad, afirma sin ponerse colorado que “La Rioja tiene futuro”, mientras dos generaciones debieron posponerlo, por haber nacido en un sistema de pobreza estructural totalmente exitoso.

“La universidad forma políticos. Es la madre y los movimientos, son el hartazgo. La gente se cansa de ser manipulada. La alternancia en el gobierno, permite el crecimiento pero si lo anulan, empieza a depender del cerebro de una sola persona. Ser parte de un gobierno, no significa ser EL GOBIERNO…”.

El doble discurso está agrietado, avejentado y gastado. A punto de quedar abandonado en el cajón de los malos recuerdos de una historia que no debería haber sido, junto al feudalismo, al autoritarismo, a la perpetuidad, a las colectoras de votos para el poderoso y a la trampa institucional.

Esa moneda de dos caras, está dando vueltas en el aire y a punto de caer de canto, dejando en evidencia su falsedad.

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