Silbatina generalizada acompañada del conocido “El Fama no se toca” y el grito “¡Que se vayan!” fue lo que debieron soportar funcionarios provinciales y legisladores nacionales que asistieron al acto de asunción de las nuevas autoridades de la UNLaR. Sólo las palabras conciliadoras del flamante rector lograron aplacar los ánimos de los estudiantes. 
Demorada en su inicio por las condiciones climáticas que obligaron a cambiar el lugar del acto, pasando de la explanada del Rectorado al interior del mismo, la recepción por parte de estudiantes, profesores, codocentes y egresados al nuevo rector y vicerrector de la UNLaR, Fabián Calderón y José Gaspanello, respectivamente, fue muy cálida, llena de cánticos y aplausos sostenidos.
No obstante, al ingreso de autoridades provinciales como el vicegobernador, Sergio Casas; el ministro de Educación de la Provincia, Walter Flores; los legisladores nacionales Javier Tineo y Griselda Herrera, se empezó a escuchar el conocido “El Fama no se toca”. Pero el momento de mayor tensión se vivió cuando, una vez iniciado el acto, al ser nombradas las autoridades presentes, la silbatina fue generalizada, acompañada del grito: “Que se vayan”.
Tan abrumador fue el rechazo expresado por los presentes, donde sobresalían los estudiantes, que el locutor a cargo no pudo concluir con su texto, alcanzando a mencionar al secretario de Políticas Universitarias de la Nación, Martín Gill, luego fue tapada su voz por los abucheos.
El intento de calmar los ánimos por parte del locutor no tuvo éxito por lo que, en forma improvisada, el nuevo rector, Fabián Calderón, tomó el micrófono y pidió silencio. Calderón subrayó que se iniciaba una etapa en la que la intención era construir una Universidad nueva, plural, donde tuvieran lugar todas las expresiones, que fuera de la comunidad riojana y que para ello era necesario contar con el apoyo de todos los sectores sociales, políticos, religiosos. Sólo este discurso conciliador logró aplacar los ánimos y arrancó finalmente un aplauso generalizado de la concurrencia, que permitió dar continuidad al acto protocolar.
Más adelante, la mención de la presencia del obispo Marcelo Colombo y su posterior bendición – en el marco de un discurso informal, ameno, saludando a la nueva etapa que comienza – fue bien recibida por los concurrentes. Finalmente, la figura del juez federal ad hoc, Nicolás Azcurra, también presente, fue ovacionada al ser mencionada, evidenciándose así el reconocimiento de la comunidad universitaria al rol clave desempeñado por el funcionario judicial en la resolución del conflicto, el pasado miércoles 9 de Octubre.



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