Si todo sale bien, en un año y medio, Entre Rios do Oeste, una localidad ubicada en el estado brasileño de Paraná, generará toda la electricidad que consume solo con estiércol de cerdo.
La ciudad, que se localiza en el mismo estado cuya cabecera es Curitiba, tiene 4000 habitantes y 130.000 cerdos y está lista para desarrollar un generador de energía alimentado con gas metano.
El plan ya tiene garantizados más de 8 millones de dólares para ponerse en práctica a principios de 2014, dijo José Marques Filho, de Copel, la empresa distribuidora de energía que está detrás del proyecto.
Por ley, la empresa necesita invertir en investigación y desarrollo.
Para captar el metano generado por las bacterias presentes en el estiércol, será construida una red de gasoductos que va a conectar la granja en donde están los cerdos a la usina.
De los 93 propietarios rurales de la ciudad, 63 firmaron una instancia de aceptación al proyecto.
Ademir Roberto Escher, de 42 años, es uno de ellos. Cría 1200 cerdos y necesita limpiar los tres pabellones del chiquero dos veces por día.
Escher se prepara para instalar en su finca un digestor de desechos orgánicos (o biodigestor), una torre en donde él va a desechar el estiércol de los cerdos. Allí, las bacterias van a actuar y generar el metano, que será captado y enviado a la red de gasoductos. El dueño de la finca será remunerado por el gas que entre en esa red.
Los biodigestores ya existen en el mercado para los interesados en generar energía o gas para sus propiedades.
El precio varía de acuerdo con la cantidad de estiércol que genera cada productor. En el caso de Escher, por ejemplo, puede salir unos 17.500 dólares.
«Todavía es difícil decir cuánto puede llegar a ganar un agricultor. Se trata de propiedades pequeñas, de 10, 12 hectáreas», dijo Edinardo Aguiar, consultor del Sebrae, una entidad que ayuda a las personas interesadas a participar del proyecto.
«En el país, eso nunca podría ser posible, pero, en esa ciudad, residencias, comercios y el sector público puede ser abastecidos solo con residuos de ese origen», indicó Máximo Luiz Pompermayer, diretor de la Aneel, la agencia que regula el sector eléctrico.
Todavía así, el proyecto, «desde un punto de vista puramente económico», no tiene sentido, afirmó. Él resaltó que se trata de una investigación en la cual la distribuidora de energía necesita invertir.
Sin embargo, el alcalde Jones Neuri Heiden (DEM) ya está haciendo cuentas: el municipio gasta cerca de 4000 dólares en electricidad.



