Con el 37 por ciento de sus trabajadores en el sector público, La Rioja se ubica tercera junto a Catamarca. Modalidades precarias de contratación atentan contra la calidad del empleo.
La provincia con mayor incidencia del empleo público es Santa Cruz (47% de los puestos), seguida por Río Negro (45%), La Rioja y Catamarca (37 por ciento), según publica en su edición dominical el Diario La Nación.
«Existen provincias donde más de un tercio de los trabajadores son del sector público, ya sea nacional, provincial o municipal, y en algunas, los ocupados privados formales no pasan el 20% del total; hay un modelo que no induce suficiente empleo privado productivo, que debería ser la base del crecimiento», apuntó Marcelo Capello, director del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea.
En tanto, para el economista Claudio Lozano, el Estado ha mostrado ser parte de los empleadores que usan modalidades precarias de contratación, al utilizar formas de trabajo a plazo y no relaciones permanentes, algo que incluso abarca a inspectores fiscales, afirmó.
Ese tipo de relaciones (alguien que debe facturar cuando en la práctica es un empleado dependiente, por ejemplo) marca un área gris en el mapa de la calidad del empleo.
Por su parte, Daniel Arroyo, ex secretario de Políticas Sociales, hoy en el Frente Renovador, describió seis realidades regionales: Una es la del trabajo formal, donde mejor se sobrelleva la inflación; otro segmento es el trabajo semiformal, donde hay contratos que están en una zona gris o se declara en forma parcial la relación; una tercera realidad es el trabajo en negro y otra, la de los cuentapropistas; están quienes tienen planes sociales vinculados al trabajo, y por último, los desocupados.» Con la complejidad y la magnitud que tiene el tema, Arroyo opinó que la propuesta del Gobierno para una regularización «está fuera de escala» aunque valoró que la nueva ley reconozca la realidad diferente que tiene la microempresa.
«Para los cuentapropistas, como medida para la formalización hoy existe el monotributo social; habría que hacer algo muy fuerte con créditos subsidiados», afirmó el ex funcionario.
«No basta con pequeñas medidas», planteó el sociólogo Agustín Salvia, coordinador de la encuesta de la Universidad Católica Argentina (UCA). Y señaló la necesidad de tomar en cuenta los problemas estructurales que afectan a quienes están en el subempleo inestable. Por un lado, agregó, habría que pensar en políticas que den magnitud a estrategias de enlaces entre la economía informal y la formal. Por el otro, se podrían incentivar los puestos de cercanía para la población con mayores problemas de acceso al empleo productivo; serían empleos de servicios sociales en barrios y requerirían de una vinculación, prevista ya en algunos casos, con los planes sociales.





