El gobernador de San Juan, José Luis Gioja, y el secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral, encabezaron este martes el acto inaugural de la etapa subterránea de la mina de oro Gualcamayo, ubicada en el departamento Jáchal, distante 180 kilómetros al norte de la capital provincial.
Se trata de la ampliación del proyecto productivo de la segunda mina de oro por su tamaño de San Juan, propiedad de la multinacional Yamana Gold, donde trabajan 463 personas -en su mayoría de la región- y que invirtió 130 millones de dólares para construir los túneles subterráneos habilitados en la tarde del martes.
Paralelamente, según Mendozaonline, la Asamblea Ciudadana de La Rioja renovó hoy su rechazo a la exploración minera en busca de uranio con una dramatización de un supuesto funeral de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y exigió la anulación definitiva de los convenios para esas explotaciones.
El féretro de la CNEA fue dejado en la puerta de la casa de gobierno con el objetivo, según los manifestantes, de que «el poder político se haga cargo del muerto», en alusión a las gestiones de la presidenta Cristina Fernández, el gobernador Luis Herrera y el intendente Ricardo Quintela.
La Asamblea y vecinos de localidades cercanas a esta capital lograron impedir que la CNEA continue sus tareas de exploración a 15 kilómetros de esta ciudad desde el 17 de marzo. Mientras el corte hacia la quebrada continúa sobre la ruta nacional 38 en sentido norte, la Asamblea remarcó en el centro de esta capital que no dan «la licencia social a la megaminería de uranio en La Rioja».





