Hoy recordé a mi abuela Constancia, una vieja peronista hasta en la sangre. Peronista de Perón y Evita. Me vino su figura a mi mente por los recuerdos de cómo ver la vida.
Mi abuela cuando cocinaba hacía comida para una docena de comensales, aunque sea una media docena. Siempre ella separaba esa comida para llevársela a quien no tenía un plato de comida.
Siempre ella se acordaba del más necesitado, pese que nació en una familia humilde con padres de la tierra del Patay. El peronista de sangre nunca se olvida de los que más necesitan.
Un gobierno que dice ser peronista, por lo menos lo manifiesta así, si mi abuela viviera seguramente no los consideraría como los representante de Perón y Evita. Por la simple razón que un peronista no le quita un plato de comida a nadie.
Quien dice ser peronista nunca va en contra de las doctrinas básicas del Movimiento. Sin embargo, el gobierno lo hizo con la oficial de la policía, Silvia Acoria, la vocera de los que se sublevaron, ya que le levantó la detención domiciliaria, pero sin goce de haberes.
Acoría, a quien conocí en la protesta policial de diciembre, se mostró muy firme en sus convicciones. Lo hizo con el uniforme y ahora la conocí en su vida familiar: en una casa humilde del barrio San Vicente y llena de dolor porque la castigaron por decir lo que piensa, algo que no está permitido en la fuerza.
Lo tradujo en una carta abierta en su cuenta de Facebook, al decir: “Hoy no sé cómo dirigirme a los funcionarios policías; a los del Servicio Penitenciario y al personal civil de la fuerza policial. Hoy he sido notificada de mi libertad; como así también me notificaron de la iniciación de actuaciones sumariales y también de la suspensión de mis funciones policiales y el quite de mis haberes”.
Según Acoria, “hoy con gran dolor le voy a contar que un policía entró a comprar cigarrillos en el quisco ubicado en avenida Rivadavia y calle San Martin. La chica que atiende allí le pregunta de mí y éste uniformado le responde ´no sé creo que ya se fue de la policía. No sé nada, no la vas a apoyar? ´No yo no pero no te importa lo que le pasa ella se lo buscó que la aguante”.
En ese marco, la oficial de la policái sostuvo que “como es la gente a los que has ayudado por los que has luchado. Espero encontrar a este funcionario de frente para ver si tiene los huevos suficientes para que me lo diga de frente. Sé que es injusto y lamento tanto lo que me está pasando mi familia y por mí. A la gente del interior y a todos en general también a los jubilados; todos sabemos lo que es. A pesar de ya no poder usar el azul; sigo afirmando que al que via el azul”.
Por Eduardo Nelson German
Editor Responsable de RiojaPolitica.com





