El lunes que viene, el gobernador bonaerense tendría que visitar La Rioja. Por lo menos, así está en su agenda en el marco de la campaña presidencial. Daniel Scioli desembarcaría en la tierra de Beder Herrera llena de interrogantes de cara a las elecciones provinciales del 5 de julio.
La visita del bonaerense incluye la recorrida a dos empresas productivas, en donde deslizaría que La Rioja volvería a ser atractiva como en la década del ´90 cuando llegaron inversiones por la Promoción Industrial.
El gobernador acordó con Scioli su arribo a la provincia, en donde también se habló de la posibilidad que recorriera la ciudad chilena de Copiapó, aunque hoy es casi imposible debido que fue devastada por un temporal.
Scioli llega en el plano político local con el fin de levantar la mano a su candidato: el vicegobernador Sergio Casas, consagrado en las internas bederistas del 8 de marzo. Su delfín, como será presentado, hace lo que dice el gobernador, que es el jefe de campaña, que tiene todo el poder: hasta de elegir a su compañero de fórmula.
Mientras Carlos Menem aguarda la señal de Beder Herrera, quien la desmiente, Casas será el segundo anfitrión de la visita sciolista, en donde el bederismo intentará ocultar los resquemores, especialmente con Néstor Bosetti, el ministro de Infraestructura, que dice que debería ser el candidato a vicegobernador.
Sin embargo, tiene la oposición pública de los legisladores oficialistas del bloque de Juan Pedro Cárbel y hasta del grupo de los ocho intendentes, cuyo referente es Marcelo del Moral.
Ambos sectores rechazan de plano que Bosetti, más allá que haya sido segundo en las internas, sea quien secunde al vicegobernador.
Frente a ello, Beder Herrera trata de dilatar cualquier decisión, aunque los tiempos se acortan, especialmente por la llegada de Scioli.
Entre amenazas y sonrisas de ocasión, los funcionarios bederistas buscan que llegue a la sociedad que la unidad está, pero la realidad dice lo contrario porque en cada paso hay desencuentros evidentes sobre la estrategia política que lleva adelante el gobernador.
Intendentes y diputados sostienen que ellos tienen el nombre para que acompañe a Casas y no es justamente el ministro de Infraestructura, cuestionado luego de haber denunciado, a través de su sector fraude en las internas.
Beder Herrera tiene una misión imposible de sentar a todos en la misma mesa, ya que las diferencias se sintetizan en una sola frase: es una cuestión de piel.



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