Tanto los sectores de Luis Beder Herrera como de Ricardo Quintela coinciden en la apertura del diálogo con el fin de llegar a un acuerdo político de cara a las elecciones provinciales del 5 de julio.
Beder Herrera como Quintela le contaron a los suyos sobre la posibilidad que ambas corrientes internas del peronismo se sinteticen en una fórmula a gobernador y vicegobernador, como lo piden desde la Casa Rosada.
El gobernador y el intendente contaron que el ministro de Infraestructura, Néstor Bosetti, se reunió el jueves pasado con Quintela, tras las elecciones internas del bederismo. En la oportunidad, Bosetti le pidió al intendente que se sume al proyecto del justicialismo riojano, luego de la ratificación de los comicios para el mismo domingo de la procesión de San Nicolás.
La versión del encuentro surgió en la Residencia Oficial, como en el Palacio Municipal, y luego fue confirmada por el bederismo y el quintelismo. La reunión se habría producido en un domicilio particular de una socióloga.
Desde hace una semana, con la autorización del gobernador, el bederismo volvió a entablar un diálogo con el quintelismo, el sector más fuerte del peronismo en la Capital. Se dio cuando el gobernador aplacó la ansiedad en torno a la posible candidatura a gobernador del ex presidente Carlos Menem.
El propio Sergio Casas, candidato a gobernador del bederismo, aprobó las reuniones, ya que no le disgusta compartir el poder con el sector del jefe comunal.
Los dos sectores son muy prudentes a la hora de dar precisiones, aunque se han cruzado mensajes de texto los principales referentes, mientras que el 16 de mayo vence el plazo de presentación de fórmulas.
Beder Herrera no tiene una pata fuerte en la Capital, que lo podría compensar con Quintela, aunque éste también mantiene buena relación con Julio Martínez. Sin embargo, el radical cerró todo tipo de negociaciones al anunciar que el intendente de Famatina, Ismael Bordagaray, será su compañero de fórmula en el partido Fuerza Cívica Riojana.
Este lunes, en oportunidad de la recepción a Daniel Scioli, el bederismo y el quintelismo no ocultaron la relación existente, pese que Quintela apoya a Florencio Randazzo.
El bederismo sostiene que la fórmula sería Casas-Quintela, con la posibilidad que la Intendencia siga en manos del quintelismo y hasta una diputación nacional.
El acuerdo avanza para desconocimiento de la propia tropa, ya que las negociaciones la hacen los popes de ambos sectores que podrían terminar en un mismo proyecto el domingo 5 de julio.



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