Con amplio acuerdo entre oficialismo y oposición sobre el espíritu de la iniciativa, el Senado aprobó ayer por 61 votos a favor y la abstención de la cordobesa Norma Morandini la actualización automática semestral de la Asignación Universal por Hijo y otras asignaciones familiares a partir de marzo próximo. El proyecto pasará ahora a Diputados, adonde el kirchnerismo tiene intenciones de convertirlo en ley antes del 15, cuando comienza el receso invernal.
Algunas diferencias aparecieron a en la votación particular, momento en que la oposición expresó críticas porque la iniciativa beneficia con un 30% extra a la Patagonia pero no contempla adicionales para las provincias del norte, con elevados índices de pobreza. Además, la UCR pidió que se adelante la entrada en vigencia de la ley, que actualizará las asignaciones con la fórmula de la movilidad jubilatoria.
«Nosotros planteamos que la actualización se realice en forma trimestral, que no sea desde marzo del año que viene sino desde septiembre, para que impacte este año. Y nos parece bien que lo tenga la Patagonia, lo que nos parece mal es que se excluya al norte argentino que tiene datos de pobreza mucho más preocupantes que la Patagonia», explicó el jefe del bloque radical, Gerardo Morales. Al planteo por la regionalización se sumaron Adolfo Rodríguez Saá, del Peronismo Federal; y Jaime Linares, del Frente Amplio Progresista (FAP).
Cada senador que tocó el tema lo hizo tratando de caminar un delicado equilibrio: defender a la provincia propia sin criticar a la ajena. Fue el caso del chubutense Mario Cimadevilla, que a contramano del jefe de su bloque, defendió el monto extra para los patagónicos. «Les quiero recordar que nosotros generamos la materia prima para que a miles de kilómetros de donde vivimos se generen miles de puestos de trabajo. No quiero un trato preferencial, sino que todo sea más equitativo», resaltó. El jujeño Morales volvió a la carga: «Chaco y Tucumán, por sus datos de pobreza, sería injusto que no reciban el adicional».
Su comprovinciana kirchnerista, Liliana Fellner, debió salir a aclarar su postura sobre la zonificación. «Lo dice claramente el artículo primero, que remite a la ley de asignaciones familiares», se excusó al avalarla. Fue la misma explicación que, ante la comisión de Presupuesto, había dado el titular de la Anses, Diego Bossio, cuando detalló que el Gobierno se inclinó por compensar a la Patagonia por el elevado costo de vida.
Gabriela Michetti, del PRO, reclamó la universalización del programa porque «todos sabemos que no es universal»; al igual que el massista Roberto Basualdo. A su turno, Morandini explicó su abstención: «El proyecto es objeto de propaganda política», lamentó.
Sobre el final, sorprendió el jefe de los senadores kirchneristas, Miguel Pichetto, con un mimo para el vicepresidente Amado Boudou: «Hay una reivindicación para su tarea cuando era titular de la Anses. Es justo reconocerle la aplicación de la fórmula», enfatizó. El vice, golpeado por las causas judiciales, se permitió sonreír.



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