Ariel Puy Soria es mala palabra en el bosettismo, ya que siempre no ha mantenido una buena relación con algunos referentes de ese sector. Pero hoy es uno de los armadores políticos del intendente electo de la Capital, Alberto Paredes Urquiza, a quien el quintelismo le ha puesto obstáculos hasta que asuma.
El actual secretario de Tierras tiene la misión de confluir a todos los sectores del Concejo Deliberante en pos de la unidad para garantizar la gobernabilidad del secretario general de la Gobernación.
Es quien habla con Ricardo Quintela, el jefe comunal saliente, quien ha sido tentado por el bosettismo para armar un bloque fuerte que se diferencie de Paredes Urquiza.
Más allá de las rencillas políticas tras las elecciones del 5 de julio, Puy Soria trabaja con vistas a los comicios dentro de dos años. Allí se pondrán en juego todas las bancas a diputados provinciales en el departamento Capital, que será la base política para aspirar a la Gobernación en el 2019.
El secretario entusiasma al paredismo que una gestión en base a mejorar los servicios que brinda el municipio, será fundamental para dar el gran paso por el sillón de la Casa de las Tejas.
También habrá elecciones por las tres bancas a senadores nacionales y dos a diputados nacionales.
En ese escenario, Puy Soria teje alianzas para transitar por un buen camino en los próximos dos años y es uno de los amigos además del gobernador electo Sergio Casas. Es de la idea también que el intendente saliente no puede estar afuera de la estructura gubernamental. Impulsaría que la unidad peronista de las elecciones se traduzca en cargos dentro del Ejecutivo. Es una misión complicada por los celos internos de los que son socios en el oficialismo, luego de unos comicios que han sido muy trabajados por algunos.
El secretario fue quien presentó la propuesta de las internas bederistas del #8M, que lo posicionaron a Casas y hasta Bosetti, como los referentes para reemplazar al actual gobernador Luis Beder Herrera.




Debe estar conectado para enviar un comentario.