Si el 10 de diciembre, Néstor Bosetti solo jura como vicegobernador –para que fue votado- su carrera política será similar a la de Miguel Ángel Asís, hoy a cargo del Parque de la Ciudad; o de Teresita Luna, senadora con mandato que se vence en el 2017.
La única carta que Bosetti tiene para mantener poder es seguir con el control del Ministerio de Infraestructura, que es una caja política, ya que maneja el Plan de Viviendas y toda la obra pública de la provincia.
El actual ministro –que fue diputado provincial y es el suplente del senador Carlos Menem- tuvo un crecimiento político sorprendente al lado del gobernador Luis Beder Herrera, a pesar que fue un crítico de su gestión a través de su medio de comunicación.
Fue el propio mandatario que recordó los improperios radiales bosettistas en el último desayuno con los dueños de los medios de comunicación en el quincho de la Residencia Oficial.
Mientras que el 10 de diciembre cada día está más cerca, Bosetti busca no perder la lapicera del Ministerio y arma agenda con frases que desnudan la estrategia bosettista:
El concejal electo por el departamento Castro Barros, Héctor Romero, señaló que “el ministro Bosetti nos brindó todo su apoyo para seguir trabajando. Se puso a disposición del departamento para buscar soluciones en las distintas problemáticas de los temas que se plantean”.
El diputado provincial por el departamento Sanagasta, Federico Sbiroli, afirmó que “me voy muy conforme después de una reunión muy positiva con Bosetti que es un ministro comprometido con el pueblo, que siempre acompaña a los dirigentes y que será el futuro vicegobernador de La Rioja desde donde seguirá trabajando por los riojanos”.
El ministro se reunió con los electos concejales del departamento Castro Barros Jorge Vega y Héctor Romero. De la reunión también participó el secretario de Obras Públicas Ciro Montivero, que se ilusiona con ser el reemplazante de Bosetti.
También Bosetti recibió al diputado provincial por el departamento Sanagasta Federico Sbiroli , quien dijo que “el ministro es un gran compañero y siempre está dispuesto a trabajar y aportar a la gestión del intendente para bien de nuestro pueblo”.
Con solo presidir las sesiones en la Legislatura no alcanza, ya que el problema de Bosetti no es el gobernador electo Sergio Casas sino la mayoría de los legisladores e intendentes que estarán desde el 10 de diciembre. Salvo algunas excepciones, no avalan que el ministro haya llegado a vicegobernador y se lo harán saber durante los próximos cuatro años.
El ministro acepta el desafío y se posiciona como candidato a gobernador en el 2019. Final abierto.





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