“Los mismos que lo expropiaron, son los mismos que lo privatizaron”. Esa la frase más recurrente de estos días por la expropiación del Nuevo Banco de La Rioja SA, que al común de la gente no le cambia nada, ya que por más que le estaticen sus deudas, los sueldos seguirán siendo los más bajo del país.
La boleta “fantasma” a diputados nacionales de Fuerza Cívica Riojana se relame para hacer discursos en torno a la decisión política que el banco sea manejado por el gobierno, ese mismo que lo llevó a la quiebra. Siempre se dijo que fue la caja de la campaña política de Carlos Menem Presidente: el resultado fue la privatización y el auxilio de la Nación.
Pero por encima del pensamiento de la sociedad y la suerte de la oposición con la forma en que se expropió el banco para hacer campaña, en la noche del viernes quedó al desnudo la estrategia política del gobernador para mantener el poder más allá del 10 de diciembre.
Por estos días (y no es un chiste) tanto diputados como intendentes sostenían que Luis Beder Herrera había decidido trasladar a la Residencia Oficial el poder financiero de la provincia, a través de cerrar aún más el Ministerio de Hacienda, sacar las chequeras a las SAPEM y ser el virtual presidente del expropiado Banco Rioja.
Y no estaban alejados de la realidad esos que hablaban de esa forma, ya que Ricardo Guerra es casi seguro que seguirá en el gobierno de Sergio Casas y los secretos de la SAPEM solo lo sabrá el gobernador, a través de la entidad bancaria (la financista de esas empresas, que mediante el control del Nuevo Banco de Santiago del Estero no tuvieron aprobación crediticia).
Todas las SAPEM dan pérdida, ya que ninguna amortizó lo invertido (según números de la Legislatura, se inviertieron casi $4 mil millones en los últimos años). Hay datos concretos: Internet para Todos vende la TV por cable más barata que el costo real, ya que los canales Premium la firma estatal los debe pagar en dólares; ni hablar de los pollos SAPEM que se venden a $20 pesos cuando el kilo –lo más barato- cuesta $28. Ese ha sido durante los últimos años un dolor de cabeza para la actual administración gubernamental, ya que además de pagar los sueldos del Estado, tiene que hacer frente a las obligaciones de las SAPEM, pese que muchas no respetan los convenios laborales.
“Esto es consecuencia de la decisión política del gobierno que encabeza Beder Herrera, la que responde a un lineamiento que implementa desde el comienzo de su gestión, que tiene que ver con la movilización de los sectores productivos de la provincia, con transformar en competitivas las producciones con ventajas comparativas, para lo que hacía falta contar con una institución financiera que se sume a este proceso, dentro de los límites que toda entidad financiera debe cuidar, como la reglamentación establecida por el BCRA, pero es para profundizar esta política, que no hace más que darle a la provincia una perspectiva para el mediano y largo plazo, para poder generar empleo, para que los riojanos fundamentalmente tengan otras esperanzas y expectativas de vida, se tiene que dejar de pensar que solo el sector público da trabajo”.
Así lo sostuvo Guerra para apuntar que “al mercado laboral se suman año tras año unas 2.500 personas que, por lo general, son jóvenes, y es un desafío del gobierno poder generar empleo”.
En ese sentido, afirmó que esto es lo que se hace desde esta gestión, con la inversión en obras de infraestructura, con la creación de empresas, entre otros aspectos y en ese esquema la participación de una entidad financiera a través del crédito no es neutral y ese ha sido básicamente el fundamento para tomar esta decisión”.
De esa forma, el gobernador electo Sergio Casas y hasta el mismo Néstor Bosetti, vicegobernador electo, podrían ser actores secundarios de la nueva vida política que se inscribirá a partir del 10 de diciembre, ya que Beder Herrera será omnipotente en las decisiones económicas y financieras de la provincia con el control del banco, es decir de los recursos del Estado.




Debe estar conectado para enviar un comentario.