Mientras que las comunicaciones hoy pasan por las redes sociales y son bastión de lucha de sectores como de los ambientalistas, el bederismo sigue con la vieja práctica de desprestigiar por el diario a los contricantes, previo a los comicios electorales.
El actual diputado nacional por Fuerza Cívica Riojana, Julio Martínez, lo sufrió tras una denuncia de trabajo infantil en su finca.
Tampoco quedó exenta la actual legisladora provincial Inés Brizuela y Doria, a raíz que defendió a un represor, mientras que es abogada.
Ahora es el turno del otro diputado nacional Héctor Olivares por estafa, a través de un familiar (un hecho privado).












Debe estar conectado para enviar un comentario.