El gobernador electo Sergio Casas rumbo al 10 de diciembre, fecha que asume formalmente, toma decisiones políticas fuertes que generan resquemores con la administración de Luis Beder Herrera.
Ya lo hizo en torno a la minería contaminante en Famatina, al disponer que cayera el convenio con la empresa salteña Midais, tras la intervención del obispo Marcelo Colombo y la represión policial contra los asambleístas. Por este último, le costó el cargo al comisario Roque Jaime, a quien el gobierno lo responsabilizó por tomar decisiones personales.
Frente a la protesta de los trabajadores precarizados, el vicegobernador opinó que los diputados deben rectificar el proyecto de presupuesto provincial y disponer un incremento del 40% en la partida para el sector de la salud. Esos fondos saldrán de las empresas estatales, conocidas como SAPEM, al dar una señal que firma estatal improductiva, cierra.





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