La envidiada Casa de La Rioja en Buenos Aires está a la buena de Dios. Totalmente llena de grafitis en todo su frente ha llegado que se transforme en un edificio abandonado. Pasar cuando cae el sol en la avenida Callao se produce una confusión, ya que el rostro de la provincia es una «casa de las brujas».
Lo que fue en su momento




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