Se dilata riesgosamente la negociación salarial de los gobernadores con los maestros en las provincias, frente al giro en la paritaria docente federal que pone todo el peso en los Ejecutivos locales, sin la referencia del porcentaje de suba del mínimo salarial a nivel país que hasta ahora negociaba la Casa Rosada con los gremios de alcance nacional.
Desde los despachos nacionales insisten en remarcar que el piso en rigor existe, a partir de una cláusula vigente desde 2016 que determina que el monto mínimo debe ser 20% superior al salario mínimo, vital y móvil. Pero la referencia no convence a los sindicatos nacionales ni a buena parte de los mandatarios.
El volantazo y la pretensión de algunos gobernadores -en línea con la estimación de inflación nacional- de aplicar un techo a los aumentos del 18% generaron pocos avances en las pulseadas con los gremios en el interior, y salvo la excepción de Misiones -con un sindicato-, ningún distrito ha cerrado aumentos a los docentes a tres semanas del (incierto) inicio del ciclo lectivo.
En el marco de una de las paritarias más calientes, como es la de Buenos Aires (ver aparte), Roberto Baradel, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación bonaerense (SUTEBA), dijo: «El problema más grande es la paritaria nacional, porque si el Gobierno la convoca, las paritarias provinciales luego se van encauzando». Y, en este sentido, las cinco organizaciones docentes nacionales reclamaron al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, «la urgente convocatoria a la paritaria federal» y ratificaron la conformación de «un frente gremial de lucha.
Mientras tanto, las provincias que avanzan lo hacen a paso lento.
Ayer, por caso, el Gobierno de Entre Ríos tuvo un encuentro con los gremios pero no formuló ninguna oferta salarial a los docentes. La paritaria proseguirá la semana que viene, en una nueva reunión fijada para el martes 21.
«En la primera reunión no se habló de números. Lo que se hizo fue sentar las bases de lo que va a ser la convocatoria de la semana que viene. Hay que hacer una propuesta que contemple la realidad financiera y económica de la provincia», puntualizó el ministro de Gobierno, Mauro Urribarri. Los sindicatos, por su parte, coincidieron en que es necesario que la oferta que presente la provincia supere el techo sugerido por Nación del 18%.
En Mendoza, en tanto, los docentes rechazaron la oferta inicial del gobierno del radical Alfredo Cornejo, que propuso un 15% en dos tramos. Mañana habrá nuevo round, donde los gremios podrían resignar porcentaje a cambio de extra para vestimenta o compra de útiles.
Similar a la de Entre Ríos es la situación en Jujuy, donde representantes del Gobierno y de los maestros iniciaron conversaciones pero sin cifras arriba de la mesa. Ambas partes destacaron el «inicio del diálogo». El ministro de Trabajo, Jorge Cabana Fusz, señaló que «el tema de fondo es el acuerdo salarial a nivel nacional que todavía no está resuelto». De prosperar la idea del Gobierno nacional esa resolución tampoco llegará.
Santa Fe es una de las provincias que también abrió la discusión, y el gobernador Miguel Lifschitz planteó que es «sin piso ni techo», aunque consideró «una oferta lógica» un aumento entre el 18% y el 20%. El caso diferente es Misiones, donde el gobernador Hugo Passalacqua logró ayer cerrar un acuerdo con UDPM, con una suba del 18% sobre el básico, lo que daría un 13% en el salario de bolsillo. Sin embargo, ya generó polémica. La Unión Docentes Argentinos (UDA) cuestionó el arreglo. «Se llevó a cabo sin el consenso del colectivo docente y condena a los educadores a salarios de pobreza», sostuvieron desde el gremio, además de amenazar con un paro en el retorno a las aulas del 6 de marzo.





