A partir de que Cambiemos y el massismo consensuaron el esquema de “salida” de Julio De Vido, la firma del dictamen y hasta el descargo del diputado en cuestión pasaron a un segundo plano y toda la expectativa pasó a estar en la sesión especial del miércoles próximo, donde se definirá la suerte legislativa del exministro de Planificación Federal.
Muchos dieron por sentado de inmediato que la suerte de De Vido estaba echada, pero pueden pecar de apresurados. Alcanzar los dos tercios no es tarea sencilla, sobre todo para un oficialismo tan acotado numéricamente como el actual. El “poroteo” se inició enseguida en los pasillos del Parlamento, con una proyección bien determinada instalada en un número clave: 172, la cifra de los dos tercios de la Cámara de Diputados.
Claro que se descuenta que ese número no será alcanzado, ni falta que hace. Los dos tercios necesarios para “excluir” a De Vido tienen que ver con la cantidad de legisladores “presentes” en el momento de la votación en el recinto, y bien se sabe que la ausencia será para más de uno la salida más sencilla para una situación tan especial como esta.
También se sabe que no muchos quieren quedar expuestos del lado de Don Julio.
Según cálculos elaborados porparlamentario.com, en el supuesto de que haya en el recinto 235 diputados a la hora de votar, y poniendo del lado de Julio De Vido a 69 diputados del bloque que conduce Héctor Recalde, más el acompañamiento de Carlos Heller, Oscar Anselmo Martínez, Omar Plaini y el eventual acompañamiento de los tres puntanos de Compromiso Federal (todavía en duda), el resultado podría arrojar 159 votos a favor de la exclusión del exministro y 75 en contra. Tres por arriba de los dos tercios.
Este resultado puede variar drásticamente según las ausencias que se registren de un lado y del otro. A diferencia de votaciones emblemáticas como la de la estatización de YPF, o la resolución 125, esta sesión no tendrá asistencia perfecta, lo que puede hacer cambiar la relación de fuerzas en un sentido y otro. Muchos diputados votarán el miércoles que viene con sus ausencias.
Una mirada rápida permite verificar la fuerza propia con la que arranca el oficialismo: 41 diputados del Pro, 36 radicales, 5 de la CC-ARI, 2 del Frente Cívico y Social de Catamarca, una demoprogresista, y uno de Libertad, Valores y Cambio (Alex Ziegler). Esos 86 diputados conforman el interbloque Cambiemos, que votará de manera positiva, ya que dos que objetaban el desplazamiento de De Vido de este modo, como Carla Carrizo y Ricardo Alfonsín, aclararon que mantendrán la disciplina partidaria.
Pasamos ahora a la otra pata de la estructura que se propone empujar a De Vido fuera del Congreso, el interbloque Federal Unidos por una Nueva Argentina, pero allí no está verificado que todos voten en el mismo sentido. Es seguro que lo harán los 23 del Frente Renovador, los 6 de Unidos por una Nueva Argentina (el delasotismo) y Julio Raffo. Lo mismo harán María Cristina Cremer de Busti y los 2 chubutenses de Trabajo y Dignidad, la sanjuanina María Florencia Peñaloza Marianetti y el chubutense Jorge Taboada.
A ellos sumaremos a los que completan 1País, Margarita Stolbizer (GEN) y los 3 de Libres del Sur.
Se espera que voten el desplazamiento los 2 del Movimiento Popular Neuquino, los 4 socialistas, como así también los 2 del Bicentenario y el puntano Claudio Poggi, aliados estos 3 últimos del Gobierno. Hasta aquí la sumatoria da 134.
A partir de esta base, nos remontaremos al antecedente más útil para hacer cálculos, que es la votación del proyecto que autorizaba el allanamiento de las propiedades y oficinas del exministro de Planificación Federal, en una causa por presunto enriquecimiento ilícito. Esa votación se produjo el 23 de junio del año pasado y registró 137 votos positivos, 51 negativos -todos del Frente para la Victoria/PJ- y una sola abstención, la del propio De Vido.
Como se ve, en esa oportunidad se alcanzaron los dos tercios de los presentes. El oficialismo contó con el respaldo de los 4 diputados de la izquierda, 2 del Movimiento Popular Neuquino; y los exintendentes bonaerenses Darío Giustozzi y Sandro Guzmán. También votaron a favor los monobloquistas Alfredo Olmedo (Salta Somos Todos), Alcira Argumedo (Proyecto Sur) y Claudio Poggi (Avanzar San Luis).
En esa sesión hubo oficialmente 69 ausentes, pero en realidad eran 67, pues Eduardo “Wado” De Pedro y José Ruiz Aragón -ambos kirchneristas-, que figuran en esa condición en la planilla, registraron a viva voz sus votos contra la autorización del allanamiento.
Entre los ausentes se destacan los 6 del Frente Cívico por Santiago y los 3 del bloque del Frente de la Concordia Misionero, integrado por el exgobernador Maurice Closs, Jorge Franco y Silvia Risko. Es muy probable que ahora adopten similar postura.
Otro bloque en la mira de Cambiemos es Compromiso Federal, referenciado en los hermanos Rodríguez Saá. Para la votación del allanamiento a De Vido, faltaron dos de sus integrantes, pero la restante, Ivana Bianchi -hoy titular de la bancada-, votó a favor. Sin embargo las cosas hoy son bien diferentes, y el gobernador puntano está tan alejado del Gobierno Nacional que hasta es considerado uno de los dos gobernadores que hoy apoyan a Cristina Kirchner (la otra es Alicia Kirchner). De ahí que no debiera sorprender que se ausentaran -lo cual perjudicaría a De Vido-, o encontraran argumentos para votar a favor. Consultada por parlamentario.com, Ivana Bianchi aclaró que todavía no tienen una posición tomada. Esperarán a lo que resuelva la comisión y después verán: “sobre supuestos no hablamos”, dijo.
Héctor Daer fue esa vez otro de los ausentes. En ese entonces estaba alineado con el massismo, ahora se acercó a Florencio Randazzo, y ahí llegamos al exministro del Interior y Transporte, hoy precandidato a senador nacional, que se ha mostrado abiertamente a favor del desafuero de todo legislador apuntado por la Justicia. Sobre el caso puntual de De Vido señaló que en su lugar él hubiera dado “un paso al costado y pediría licencia sin goce de sueldo”. ¿Cómo debe interpretarse eso? Lo que se votará el miércoles no es una suspensión, sino la expulsión de De Vido, un ministro con el que convivió Randazzo ocho años en el gabinete. Para abrir más dudas, Randazzo señaló este jueves por Radio Mitre que no cree que “haya que hacer de la corrupción un marketing político. Hay que ser serio. El oportunismo hace de esto una bandera. Son temas demasiado serios para la sociedad”.
No es de esperar que los legisladores que apoyan su candidatura terminen alineados con el kirchnerismo defendiendo a De Vido, pero podría darse que se ausentaran. Fue lo que hicieron el 23 de junio del año pasado los 5 miembros del Movimiento Evita, que ahora podrían hacer lo mismo. O hasta podrían llegar a votar a favor. De hecho, recordemos que los legisladores del bloque que encabeza Leonardo Grosso se fueron en su momento de la bancada de Héctor Recalde tras el escándalo por los bolsos de López, pero influyó en su actitud también la situación de Julio De Vido.
Abel Furlán fue otro de los ausentes de esa sesión: es kirchnerista, muy crítico del Gobierno, pero es un hombre de la UOM, gremio que apoya la candidatura de Randazzo.
Sigamos con los ausentes de aquella sesión que tomamos como antecedente. Faltaron dos camporistas, Rodrigo Rodríguez y Martín Pérez, y es impensable que repitan su ausencia en esta oportunidad. Lo mismo que Nilda Garré, otra de las ausentes aquella vez, que defendió al exministro en el debate en la Comisión de Asuntos Constitucionales el miércoles pasado.
Esa vez faltaron los diputados formoseños Juan Carlos Díaz Roig e Inés Lotto, que responden al gobernador Gildo Insfrán, pero ahora, en plena campaña y con una relación con el Gobierno Nacional más distante, lo más probable sería que esta vez estos legisladores bancaran a De Vido.
Hipercrítica del Gobierno, no es de esperar que repita su ausencia la chaqueña Sandra Mendoza, y lo mismo sucede con Analía Rach Quiroga, diputada que responde a Jorge Capitanich. Sin dudas también estará el neuquino Darío Martínez, multidenunciante del Gobierno. Lo mismo que el fueguino Oscar Anselmo Martínez, habitual aliado del FpV-PJ y uno de los más duros con el Gobierno en el recinto.
María Emilia Soria es una enconada crítica del Gobierno nacional, lo mismo que Cristina Alvarez Rodríguez, o sea que el Gobierno no debería contar con ninguna de las dos, por más que aquella vez hayan faltado.
Los formoseños Juan Carlos Díaz Roig e Inés Lotto responden al gobernador Gildo Insfrán, cuya relación con el Gobierno Nacional no lleva a pensar que se ausenten esta vez. Otras que faltaron en la sesión donde se votó sobre el allanamiento fueron la misionera Cristina Britez y la sanjuanina Graciela Caselles, del Partido Bloquista, aliado al PJ local.
El entrerriano Rubén Barreto, quien responde al gobernador Gustavo Bordet, podría no acompañar al resto del bloque K. Son una incógnita Gustavo Arrieta, como así también la santafesina Silvina Frana, que no reportan a ningún gobernador. Hoy fuera del bloque K, el cordobés Andrés Guzmán integra con Ramón Bernabey un bloque que responde al gobernador Juan Schiaretti, y según pudo saberparlamentario.com esperan la vuelta al país del cordobés para definir qué harán el miércoles.
Aliado del kirchnerismo, Juan Manuel Pereyra (Concertación Forja) se ausentó el año pasado. Alfredo Olmedo votó esa vez a favor del allanamiento, por lo que es de esperar que ahora reitere su voto positivo.
¿Faltará de nuevo el tucumano José Orellana?
El oficialismo espera contar con los votos de Juntos por Argentina. Son 3 y de ellos Darío Giustozzi votó por el allanamiento, mientras que Franco Caviglia y Eduardo Fabiani se ausentaron. Sandro Guzmán, hoy de un monobloque, votó a favor de autorizar el allanamiento.
Otro ausente fue aquella vez Omar Plaini, hoy muy distanciado del Gobierno y más cercano a Cristina Kirchner, y que ya se quejó de sus fueros vulnerados cuando el allanamiento en su gremio. No sorprendería que vote junto al FpV-PJ.
No contará esta vez el oficialismo con los diputados de la izquierda, que rechazan ahora esta movida planteada en torno a De Vido, pero resultaría raro que terminaran votando a favor de De Vido, pues sus votos lo salvarían. Es seguro que no votarán a favor del dictamen, porque ya lo anticiparon, y ante la consulta de parlamentario.com dijeron que todavía no tienen resuelto nada. Podrían abstenerse en ese caso.
Y junto a los K estará sin dudas Carlos Heller, ausente en la votación del 23 de junio de 2016. Muy distanciada del oficialismo, Alcira Argumedo despierta dudas. ¿Cambiará de postura, como la izquierda, o repetirá su voto positivo del año pasado?
Sí acompañarían los del bloque Justicialista. Son 17, referenciados en Oscar Romero y Diego Bossio, lejanos al kirchnerismo del que fueron parte, varios de ellos que apoyan a Florencio Randazzo. ¿Qué hicieron el 23707/16? Doce votaron a favor y seis estuvieron ausentes: Luis Beder Herrera, Evita Isa, Gustavo Martínez Campos, Alberto Roberti y Guillermo Snopek.





