A 48 horas de que se realice una nueva sesión en la comisión de Asuntos Constitucionales, Cambiemos necesita que haya un quiebre dentro del kirchnerismo para obtener los números necesarios para expulsar a Julio De Vido de la Cámara de Diputados. "Ya sabíamos de antemano que no teníamos los números”, reconoció Mario Negri, jefe del interbloque de oficialista, y aceptó que lo más probable es que pierdan la votación, aunque afirmó que, junto al massismo, conseguirán el dictamen de mayoría.
El jefe del interbloque de Cambiemos aseveró que lo más probable es que pierdan la votación en el recinto. "Ya sabíamos de antemano que no teníamos los números solos para expulsar a De Vido", se atajó. En la comisión, en cambio, el oficialismo y el massismo no tendrán inconvenientes para emitir un dictamen de mayoría.
"Obviamente que recién se va a saber el día del recinto porque como es una mayoría agravada de dos tercios de los presentes, juegan las presencias", agregó Negri, dando a entender que habrá que seguir con atención a los diputados que no participen del debate.
Calculadora en mano, el dictamen para la remoción del ex funcionario kirchnerista reunirá entre 150 y 160 votos favorables. En ese universo cuentan a 91 diputados de Cambiemos y de bloques aliados, a 37 del interbloque massista, a 17 del Bloque Justicialista, 8 del Frente Amplio Progresista (FAP), 4 de Juntos por Argentina (de Darío Giustozzi), 2 del bloque Brigadier Bustos (del gobernador Juan Schiretti) y uno de la bloquista Graciela Caselles.
Pero para que ese número alcance debería haber al menos 18 diputados ausentes, cifra que sólo podría alcanzarse si faltaran algunos integrantes del FPV; aunque por el momento, el kirchnerismo solo registra una ausencia con aviso: la de la santafecina Josefina González, una dirigente de La Cámpora que se recupera de un accidente automovilístico.
Incluso, el Movimiento Evita -con 5 integrantes- y el Frente de Izquierda (FIT) -con 4- podrían abstenerse, accionar que podría repetirse en el caso de Alcira Argumedo, de Proyecto Sur, y tres diputados de Compromiso Federal, el bloque que responde al gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, flamante aliado electoral del kirchnerismo.
Es más, habrá que agregar el rechazo a la expulsión que ya manifestaron el Frente Cívico por Santiago, que responde al senador Gerardo Zamora, y el Frente por la Concordia Misionero. En tanto, Casa Rosada podrá lograr que esos diputados, suman 9, se ausenten. El resto dependerá de lo que pase al interior del FPV.
Con este escenario, la resolución sería favorable a De Vido porque podría haber fisuras en el Bloque Justicialista. En tanto, los diputados de ese espacio que integran la Comisión de Asuntos Constitucionales, los salteños Pablo Kosiner y Javier David, anticiparon su apoyo a la expulsión, al igual que las principales figuras de la bancada, Oscar Romero y Diego Bossio, pero hay tres diputados que podrían pegar el faltazo, reduciendo aún más las posibilidades del oficialismo: los pampeanos Gustavo Fernández Mendía y Sergio Ziliotto, y la riojana Teresita Madera.
Las dudas radican en que el gobernador Carlos Verna tiene muy mala relación con el oficialismo y explora un acercamiento al kirchnerismo, que no presentará lista propia en esa provincia. El caso de Madera es diferente. Si llegara a votar la expulsión de De Vido, el peronismo riojano se quedaría sin argumentos para rechazar un eventual pedido de remoción del senador Carlos Menem, sobre quien pesan dos condenas.
Es por esto que los diputados del Frente Renovador hicieron un intento de última hora para que, tras el debate sobre la expulsión, se ponga a votación un desafuero del ex ministro kirchnerista. Esa alternativa se tiene en cuenta para más adelante, pero muchos diputados del oficialismo creen que sólo podría concretarse ante un pedido de la Justicia.





