Hacerse distraído tiene un principio como un final. Tanto el Partido Justicialista como Cambiemos, y demás agrupaciones políticas, tienen que ponerse a discutir seriamente qué provincia se proyecta hacia el futuro.
Ya no es tiempo para mirar hacia atrás y será la justicia quien pondrá en orden esa parte de la historia, pero lo cierto es que La Rioja tiene un desafío de hablar de lo que se quiere para futuras generaciones.
O se queda con el discurso de campaña o se avanza para proyectarse en el mundo. La Provincia tiene que generar recursos propios para dejar la dependencia nacional y que el señor Estado sea la principal fuente de empleo.

Hoy el país está en manos de Mauricio Macri ratificado en dos oportunidades por los riojanos. Es el presidente que apuesta en las provincias cordilleranas para que haya minería sustentable. No aquella que el discurso vacío que habla de contaminar a todos aquellos que estén en esa provincia.
No puede darse el lujo que no se hable en serio de temas serios. Si no vienen fondos nacionales no se pagan los más de 70 mil salarios, eso es lo que más se escucha. La Presidencia no tiene en cuenta al ámbito estatal y lo que se ve esto seguirá por dos décadas.

La Rioja tiene que dejar las banderías políticas y sumar a esa discusión a los asambleístas para que también discutan sin escudarse en el no por el no mismo.
Hoy Argentina va por un camino que la industria del Estado como generador de fuentes de empleo no está en agenda. Si La Rioja no pone en la mesa qué se quiere, puede quedar en otra senda y hasta sin dinero para abonar los salarios.

Por Eduardo Nelson German
Editor Responsable de @GermanLaRioja






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