
Promedia la mañana de un típico día de lluvia estival, pero como la de años atrás donde después de la tormenta refrescaba y se podía respirar. El aroma de un café en preparación invade la casa mientras nos acomodamos en el escritorio donde, Jorge Ricardo Herrera, el diputado chileciteño nos espera para hablar con nosotros.
Su lugar de trabajo, rodeado de libros, recuerdos, fotografías y regalos de sus hijos, denota que en este joven abogado hay mucha historia en sus espaldas.
De “sangre peronista” como se define, su familia paterna tiene trayectoria política no solo en la función pública sino en el día a día con la gente de su pueblo, y a lo heredado de su padre y su abuelo, Herrera busca hacerle honor.
Políticamente trabaja en Chilecito desde joven, una vez recibido de abogado en la ciudad de Córdoba regresa a afincarse en la provincia de La Rioja y a participar activamente en la política justicialista. Miembro de la Juventud Peronista, recorrió la provincia y fortaleció vínculos con los de su generación. Luego, sumó experiencia en la función pública provincial siempre en contacto con la gente como fue su paso por el ministerio de Desarrollo Social o la Secretaría de Juventud y Deporte. Previo a asumir su banca como diputado, fue el responsable de la UDAI Chilecito de ANSES
Desde el 15 de junio de 2017 es diputado provincial, representa al departamento Chilecito, es de bajo perfil y cuidadoso en sus declaraciones (aunque cuando las hace genera gran repercusión), por eso Herrera conoce bien a la gente, a su pueblo; y aunque lo critiquen él se mantiene estoico porque sabe que “esto es así”.
Ricardo Herrera, o más bien Ricki Herrera (porque así es como todos lo conocen), se dispone a escucharnos y responder no sin antes demostrar que es un buen anfitrión. Hay mucho por preguntar, este año es demasiado importante para el Partido Justicilista.
-Periodista: ¿Usted cree que estamos atravesando una nueva forma de proscripción partidaria al enfrentar a los peronistas entre ellos y de ellos con sus seguidores?
-Ricardo Herrera: Es muy fuerte pensar en la palabra proscripción, no es democrático, y en este momento vivimos en un gobierno elegido por el pueblo, aunque por supuesto no estemos de acuerdo en la gestión. Por eso no creo que sea tan así como lo fue después 1955 con el General Perón y el PJ, pero sí que se está ejerciendo una especie de demonización del peronismo. Una cosa fue soportar el ninguneo oligarca en los principios del movimiento, cuando a los trabajadores los trataban de “bestias, cabecitas negras” y otras calificaciones. Ahora, quieren mostrar a los peronistas como “chorros, planeros, choriplaneros, vagos, negros” y a eso agregar los seguidores del kirchnerismo a los que les dicen “kukas o kakas”, entre otras cosas, pero lo grave de esto no es que sea la oligarquía de aquellos años la que trata despectivamente sino que son los mismos trabajadores los que ejercen este violento discurso de ver al otro como el enemigo cuando es su par.
-P: Ante este escenario de violencia, donde por un lado están las fuerzas de seguridad y por el otro la fuerza del trabajador y la política; y que desde diciembre de 2017 se enfrentan con mayor intensidad, ¿usted cree que es posible la unidad del Peronismo?
-RH: Mire, la violencia está contaminando todos los espacios de encuentros y divergencias, y por supuesto creo que es parte de un plan empresarial más que político que pone en juego la paz social para lograr el rédito económico. La clase política tiene la gran oportunidad de aprovechar este momento para los mea culpa y la renovación, un re encuentro con los principios de Perón. Pagamos caro las vanidades personales en las urnas, si queremos seguir con el proyecto de la Nación libre, justa y soberana no caben dudas que hay que estar unidos.
-P: Entonces si cree que es posible la unidad peronista, es factible que dentro de esa unión el kirchnerismo participe
-RH: El kirchnerismo se presentó como la renovación del peronismo, o una re-adecuación. Una especia de aggiornamiento para poder llevar adelante las premisas del justicialismo. Se equivocaron con algunos representantes pero no con el objetivo. Creo que eso es lo que nos va a diferenciar como oposición cuando logremos la unidad, aquello que dijo el General “para un peronista nada mejor que otro peronista”. Pero ojo, no ser opositores por oponernos simplemente, ser opositor a este estilo de gobierno que nos lleva a un futuro robado, porque eso es lo que ha hecho este actual gobierno hasta ahora. Nos robaron la felicidad y el futuro. Entonces, pensar como opositor debe ser más que nada pensar como un Defensor del Pueblo, porque eso es lo que la gente está necesitando en este momento. Los argentinos merecen que los defiendan, que los unan, que los cuiden no que los usen y los tiren.
-P: Usted habla de renovación en La Rioja, sin embargo, hay una especie de rechazo a la idea de un cambio generacional dentro de la clase política y la sociedad considera que siempre son los mismos, ¿usted cree en el recambio?
-RH: Soy la tercer generación en mi familia de peronistas que lograron representar al pueblo, y es posible que a veces parezca que siempre son los mismos, “los hijos de” o los que viven de la política, pero no es así, hacer política no debe verse como una entrada económica sino como el motor que nos impulsa el día a día y cuando lo volcamos en nuestros hijos o hijas, debería ser una gran alegría. Claro ejemplo de ello es el Dr. Carlos Menem que no concibe su vida sin pensar políticamente. Como él hay varios en nuestra provincia y dirigencia que sienten así. Considero que la renovación es necesaria, pero renovar no siempre es el cambio radical de personas sino en las personas. Las transiciones suelen ser costosas y dolorosas pero a veces no hay demasiadas opciones, creo que hoy se ve bastante. Hubo una transformación en la clase política pero no en la política. En este tiempo estamos pendientes de encuestas, de mediciones que no son objetivas, estamos viviendo una época de frivolidad como jamás vimos.
-P: Lo nombró a Menem, que es uno de los iconos del PJ riojano, pero qué piensa de Beder Herrera, él está en el gobierno democrático desde el retorno en 1983
-RH: A pesar de lo controvertido que es su persona, es un político de raza, eso es innegable. Su carrera política siempre fue complicada y sin embargo se mantuvo, seguramente tuvo errores pero creo que es el que está capacitado y en condiciones de saber renovarse. Beder Herrera es el que mejor entiende el juego de la política y, por eso a veces, lo que es necesario es más un cambio en el pensamiento que en las figuras. Adaptarse a los nuevos tiempos y a las nuevas necesidades, creo que allí radica la esencia del peronismo, saber escuchar y estar atentos a lo que pide el pueblo.
-P: Entonces usted cree que Beder Herrera debería volver a ser gobernador
-RH: Por supuesto. Si bien aún falta más de un año para renovar al Poder Ejecutivo de la provincia y la nación; los riojanos tenemos dirigentes que aún pueden seguir trabajando y creo que es una de las claves para el futuro, trabajar formando nuevos dirigentes pero en la calle no con un manual. Beder Herrera demostró ser un líder y conductor para el nuevo siglo, de él debemos aprender. No se rindió ante “las derrotas” que tuvo en las urnas de las últimas elecciones, es un político hábil, como se dice comúnmente tiene cintura, por eso estoy convencido que es quien debe volver a la gestión ejecutiva una vez más.
-P: Dentro de la nueva dirigencia peronista el rol de la mujer está cada vez más visibilizado, aunque sea paradójico afirmar esto cuando el justicialismo se nutre cada día más por el emblema social que significa Evita. ¿Usted considera que la política debería tener más representación femenina?
-RH: Por supuesto que sí, la política debe darle más espacio a la mujer, pero no para cumplir metas estadísticas sino para cumplir metas políticas, que tienen que ver con los valores sociales, eso que hemos heredado del amor maternal que nos dio Eva Perón. Ellas agregan ese detalle que nos falta a los hombres para poder entender bien lo que pasa en el día a día de la sociedad, de las familias. Hay un nuevo sistema en la institución familiar y creo que las mujeres son las que mejor lo entienden y comprenden y pueden llevar adelante ese cambio que significa adaptar los nuevos tiempos a nuestras vidas. Igualmente, la política tanto para el hombre como la mujer, debe ser una lucha de defensa de ideales y proyectos donde se deben acompañar, como Eva lo hizo con el General.
-P: El departamento que usted representa tiene a Silvia Gaitán en el ejecutivo, es la primera mujer elegida como intendente y no es oriunda de la cabecera ¿Qué significa esto para Chilecito?
RH: Si te referís a qué significa para nosotros los hombres de Chilecito tener a una mujer como intendente, te digo que es una de las mejores cosas que nos pudo haber sucedido. Siempre hemos visto a las mujeres como votantes a conquistar en el Escuela Normal, pero han sido pocas a las que les hemos dado el lugar de gestión. Y allí es donde se demuestra lo que antes dije respecto a la renovación, que no tienen que ver con un recambio de rostros o apellidos sino con una reconstrucción de pensamiento, una nueva visión de la realidad. Hoy Chilecito tiene una intendente, una mujer que viene de Nonogasta, que es madre soltera, que es docente y que es apasionada por lo que hace. Creo que aunque siempre hay cosas que no conforman a todos, en Chilecito se notó un gran cambio y eso es gracias a la inteligencia y habilidad de quienes buscan el bien común sobre el interés propio. Yo estoy orgulloso de poder acompañar una gestión como esta que se desarrolla en nuestro departamento y también estoy tranquilo porque podemos ir para el mismo lado, con la misma idea.
-P: Por lo que dice insinúa que hubiera sido difícil hacerlo con una intendencia que no fuera peronista
-RH: Seguro que sí, porque no pensamos lo mismo ni hacemos lo mismo. Aunque es un escenario posible no es factible hoy que eso suceda. Aquí hay dos grandes fuerzas partidarias, el peronismo y el rejunte. Y el rejunte, no quiero sonar despectivo, pero son alianzas de sectores que por sí solos no hubieran llegado, se unieron bajo el patrocinio de Cambiemos. Y al menos en Chilecito, siguen siendo los mismos de siempre pero que han perdido terreno político, y eso sucede cuando a la gente se le miente. Eso quedó demostrado en las elecciones de octubre, por lo menos en nuestra comunidad. Mintieron con la minería que es un tema muy sensible a los chileciteños, mintieron con las jubilaciones, mintieron con las obras públicas, con las viviendas. La oposición es pura cartelería colorinche
-P: Según su definición, la oposición del gobierno de Chilecito no tendría mucho futuro político
RH: Cuando los carteles son de mala calidad y están muy expuestos al sol, se decoloran y se rompen. Ese es el futuro de Cambiemos, hacés un repaso de situaciones que antes no estábamos viviendo los argentinos y te da pavor, porque a cada momento se nota la mentira, el cotillón que nos vendieron y el verdadero interés que tienen los grandes representantes que no es otro que el beneficio propio, como dije antes, nos robaron la alegría y el futuro. Hay políticos de ese sector que son íntegros, que merecen mi respeto, pero lamento que sean parte de una propuesta que se aleja de lo que verdaderamente importa a los chileciteños.
-P: Su opinión de Cambiemos ¿no es un poco fatalista?, recuerde que la fórmula presidencial en la provincia de La Rioja tuvo casi un 70 %
RH: No es fatalismo, es realidad que puede ser fatal para muchos de los riojanos, en especial en Chilecito. Reitero, nos robaron la alegría. Acaso en la calle vos ¿ves gente feliz?, en el almacén escuchás todo el tiempo que la plata no alcanza, las libretas volvieron a los negocios de los barrios, los dueños de los comercios chicos están preocupados porque se demoran los cobros, porque no alcanza el dinero para renovar el stock de la mercadería… hoy el comercio debe aplicar el costo de oportunidad, la gente debe optar en sus gastos. Por suerte aún algo se gasta, pero este gobierno nacional, este plan económico que nos están imponiendo es perjudicial para la salud de la gente. Les falta calle de verdad, insisto, no es lo mismo andar un mes casa por casa viendo a los vecinos que todos los días de la vida. Ahí es donde más duele lo que pasa. La gente no está buscando trabajo, te lo está pidiendo a gritos, quieren hacer algo para poder dar de comer, de vestir, para poder brindar a su familia un techo, educación, salud. Entonces no pienso fatalista, pienso realista. El peronismo no le mintió a la gente, no le dijo que no iba a haber inflación, que no iba a haber devaluación, que no iba a haber más pobres, ni que la inseguridad se erradicaría. Y fíjate, todo lo que debe garantizar un estado fue una cruel mentira a los argentinos. Pensá en las tres T que nuestro Santo Padre pide para nuestro país y aquellos estados victimas del neoliberalismo: Techo, Tierra y Trabajo. El peronismo, al pueblo le estaba garantizando eso.
Alguien golpea las manos en la puerta de la casa del diputado, un colaborador se acerca a avisarle que un vecino de uno de los barrios de arriba quiere hablar con él. Herrera, nos pide disculpas, y nos invita a regresar para concluir con este encuentro a la brevedad. Quedamos en contacto para poder seguir preguntando. Mientras, el aroma a café se va mezclando a ese perfume que inunda las calles luego de un día de lluvia.



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