Creer o reventar. La oposición pasó de la dura crítica a no creer en la ruptura para no salirse de su lineamiento de posicionamiento electoral. El peronismo del gobierno se peleó del peronismo de la Casa de Todos, y tanto Cambiemos y Encuentro por La Rioja se intercambian mensajes para preguntarse si es verdad.
Sergio Casas al tomar el control de su gobierno provocó que no haya más ataques a su gestión sobre la injerencia del ex gobernador Luis Beder Herrera.
Alberto Paredes Urquiza fue el primer sorprendido al pedir más sacrificio en el gobierno que no le pertenece.
«Se cree que es el Perón riojano», lo critica un superministro y otro le apunta: «Es un Joaquín frustrado» al leer en voz alta el pensamiento twittero del jefe comunal capitalino, ex superpoderoso de la gestión bederista.

Casi en la misma vereda que el paredismo, el partido Cambiemos permanentemente tenía un discurso unificado para relacionar cualquier política del gobierno con Beder Herrera: minería, SAPEM, EDELaR, entre otros.
Hoy el casismo le sacó ese discurso y las acciones políticas salen directamente desde frente a la Plaza 25 de Mayo sin intermediarios.
Quizás los sectores opositores deberán cambiar su estrategia de posicionamiento porque el gobierno se encarga de decirlo a su estilo y sus palabras que Beder Herrera no está en los pasillos de la Casa de las Tejas.





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