El abogado del tatuador que ira a juicio por “pornovenganza”: “Mi cliente es tan víctima como la chica”

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El abogado defensor de Patricio Pioli, el tatuador riojano acusado de haber difundido imágenes íntimas de él y su ex novia para vengarse de la decisión de ella de cortar la relación, negó los cargos contra su defendido y discutió que se tratara de un caso de “pornovenganza”. “No se puede ir a juicio por un delito que no existe en el mundo de los tipos penales”, aseguró.

“Mi defendido está acusado por el delito de coacción, lo que implica atentar contra la libertad de las personas, ya que argumentan que tenía a esta chica amenazada con divulgar material íntimo de ella si interrumpía la relación, siempre según la denuncia”, explicó a Clarín Patricio Moreno Castro, abogado defensor de Pioli. Agregó que “la mal llamada pornovenganza (‘sexting’ en la jerga judicial) no está tipificada en el Código Penal”.

En diálogo con el Juzgado N°3 de La Rioja (a cargo del juez de instrucción Gustavo Farías), Clarín pudo confirmar que la intención de la fiscalía es ampliar la acusación a “lesiones psicológicas y psiquiátricas”. Fuentes judiciales afirmaron también que “la causa será elevada a cámara en el transcurso de marzo, para ir a juicio oral y público, en una fecha no definida todavía”.

“Paralelamente a esto, en otro expediente hay una denuncia penal en la que mi cliente la denunció a ella por el delito de amenazas. Hay audios que ella le envió en donde le dice que le va a arruinar la vida, que lo va a perjudicar y que no va ni a poder trabajar en otra provincia, cosas que de algún modo están pasando. El juez tendrá que resolver”, explicó Moreno Castro.

Lo cierto es que circula que Paula Sánchez Frega, una chef de 28 años, podría convertirse en la primera mujer en llevar a juicio a su ex pareja por difundir videos íntimos de ella sin su consentimiento. Esto siempre y cuando, como la mujer y su abogada ansían, el caso siente jurisprudencia en esta novedosa materia, aún no tipificada penalmente: el “sexting”.

Sánchez Frega dialogó esta semana con Clarín sobre las fotografías y filmaciones sexuales que hacía su ex pareja: “Con mi consentimiento, él grababa nuestras relaciones íntimas (…) A mí no molestaba, confiaba en él y pensaba que no pasaría del círculo de sus amigos”.

Pero todo se le fue de las manos, situación que explotó en 2017 cuando el material cayó en las fauces de las redes sociales. Moreno Castro contó la secuencia: “La causa tuvo mucha connotación pública en La Rioja, dado que mi cliente es una persona conocida, por el oficio que realiza. Pero hay que remarcar que en los videos y fotos se exhibe tanto la intimidad de la chica como de él”.

Además, negó la responsabilidad de Pioli: aseguró que está asentada una “exposición” en la Policía (“Aunque los efectivos deberían haberlo registrado como denuncia”, aclaró) cuando a Pioli le robaron el celular, tiempo antes de la denuncia de su ex novia. “Todo está en el expediente. Y hemos acompañado con una serie de testimonios que refuerzan el robo del teléfono”, aclaró.

Pioli fue procesado por los delitos de “coacción” y “lesiones leves calificadas” con prisión preventiva, estuvo detenido dos semanas y quedó en libertad gracias al pago de una fianza. En cuanto a la “pornovenganza” o “sexting”, es una figura que por ahora integra un anteproyecto de reforma del Código Penal.

Este jueves Moreno Castro salió en medios riojanos preocupado por bajarle el tono a la relevancia de esta causa, calificada por los denunciantes como inédita en materia de pornovenganza. El abogado aseguró que el caso del tatuador no tiene vinculación ni habría inspirado la redacción del artículo 493 de ese anteproyecto, que iría en estos días a evaluación parlamentaria.

Sin embargo, de sancionarse la reforma, ese artículo sería trascendental para casos así, ya que tipificaría la figura penal del “sexting” con prisión de seis meses a dos años para quien difunda imágenes o videos de “naturaleza sexual” sin el consentimiento de la persona afectada.

Por ahora, Moreno Castro pidió diferenciar los tantos: “Una cosa es la amenaza y otra cosa es el mal amenazado. La divulgación de los videos sería el mal amenazado. Pero podría haber sido cualquier otra cosa: romperle el auto, destruir la casa… el mal amenazado podría haber sido alguna injusticia no tipificada como delito, como ocurre en este caso. A su vez, el delito de coacción no necesita la consumación del mal amenazado para su propia consumación”.

“El anteproyecto de reforma del Código Penal (a cargo del doctor Mariano Borinsky) fue elaborado no en base a este caso sino a códigos penales europeos, que son más avanzados y han captado con mayor velocidad estas cuestiones. Desde este punto de vista sería muy bueno que se legislara sobre este tema”, dijo Moreno Castro.

Por su parte, la abogada de Sánchez Frega, Soledad Varas, expresó este jueves que confía en que el juez de la causa “asuma el compromiso al tener conocimiento de esta divulgación a nivel nacional. Depende en gran parte de que se trabaje en forma personal en el expediente y que la defensa de Pioli deje de chicanear”.

Moreno Castro le contestó: “El término chicana lo usamos de manera despectiva para referirnos a que se dilata la cuestión. Hemos presentado muchos recursos, pero no fueron dilatorios. Yo diría que si chicanear es defender los intereses del cliente, bueno, para eso me contratan”.