Sin chances de ganar en Río Negro, la Casa Rosada apuesta otra vez a un neutral

A 26 días de la segunda votación a gobernador del año, el FpV de Río Negro juega una carrera contra reloj para lograr que la Corte Suprema de Justicia inhabilite la candidatura del actual gobernador Alberto Weretilneck, que busca su reelección.

Este lunes, el máximo tribunal le dio intervención a la Procuración General de la Nación para que se expida sobre el amparo presentado por el peronista Martín Soria, que busca quedarse con la gobernación. La Procuración tiene plazo para responder hasta este jueves, aunque su posición no es vinculante. En Río Negro se vota el domingo 7 de abril. Tic tac. Tic tac, según Clarín.

La pelea rionegrina tiene condimentos similares a la de Neuquén. Un candidato justicialista aliado al kirchnerismo desafía a un gobernador de un partido estrictamente provincial que busca su reelección.

Otra semejanza con Neuquén: en Río Negro el peronismo va completamente unido. Dentro del FpV hay 28 fuerzas, desde el pejota hasta La Cámpora, Nuevo Encuentro, Kolina y Forja. En la elección neuquina la unidad no alcanzó.

Weretilneck encuentra otra eventual similitud. “En RíoNegro también van a fracasar los intentos de nacionalizar la elección. Lo que se votará son cuestiones provinciales”, apuntó a Clarín el gobernador.

Desde enfrente, Martín Soria -actual intendente de General Roca- sí busca enlazar el comicio local con lo nacional. “No podemos comparar la elección del MPN con más de 50 años de historia en Neuquén con un gobernador que no hizo nada salvo aplaudir la gestión de Macri”, dijo. Y completó: “Yo trabajo para que pierdan Macri y su socio político”.

Weretilneck rechaza la acusación de su rival. “Los gobernadores somos pragmáticos. Tenemos que gobernar y resolver problemas. Yo goberné con Cristina y ahora con Macri”, dijo.

La disputa legal en la Corte es porque Weretilneck busca un nuevo mandato. La Constitución provincial permite una sola reelección. El actual gobernador asumió en enero de 2012 tras la muerte de Carlos Soria. Completó el mandato y volvió a ser electo gobernador en 2015. El problema está en cómo se cuentan los mandatos. Weretilneck dice que el que termina ahora es el primero. Soria sostiene que es el segundo. En eso tiene que fallar la Corte.

La pelea es seguida por la Casa Rosada, donde admiten que Cambiemos (lleva de candidatas a la radical Lorena Matzen y a la macrista Flavia Boschi) corre de atrás. Ahí surge otro parecido con la elección neuquina: ante la imposibilidad real de ganar en Río Negro, el GobiernoNacional prefiere que triunfe un aliado y caiga derrotado el kirchnerismo. “No hay un acuerdo político con Weretilneck sino un entendimiento de hecho”, aclaran en Balcarce 50.

En Río Negro, admiten en la propia Casa Rosada, Cristina Kirchner mide alto, lo que favorecería a Marín Soria. El intendente roquense descarta, al menos por ahora, recurrir a la ex presidenta para la campaña, como sí hizo el frustrado candidato K de Neuquén, quien vino al Instituto Patria y se sacó una foto con CFK. “Yo hago campaña en Río Negro”, señaló, diplomático, Soria, quien se define como peronista.

Weretilneck se muestra confiado en que desde la Corte no saldrá ninguna objeción a su candidatura. Aún no definió si su fuerza, Juntos Somos Río Negro, presentará candidatos en la elección legislativa de octubre. En 2017 no lo hizo, lo que favoreció a Cambiemos.

El gobernador sí definió qué hará si Miguel Pichetto decide ir de candidato a senador y no a presidente: “Yo lo voy a acompañar”.