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Con mayoría de intendentes, la Junta Electoral Partidaria del PJ bonaerense podría vetar listas

La Junta Electoral del PJ Bonaerense podría comenzar mañana a aplicar el poder de veto que le permita equilibrar, al menos en parte, el convulsionado cierre de listas que anoche dejó varios heridos y un avance exponencial en la Provincia de los referentes de La Cámpora por sobre los intendentes peronistas, los más perjudicados del reparto.

Pero los intendentes del PJ bonaerense se aseguraron una amplia representación dentro de la Junta Electoral Partidaria, el organismo que tiene el poder de veto de las listas y candidatos que se presentaron ayer, y prometen hacer valer el peso de sus territorios, informaron hoy a Télam fuentes partidarias.

La primera reunión de trabajo es mañana, a las 17, en la sede del PJ nacional (Matheu al 100), donde comenzarán por verificar que las listas cumplan con los requisitos formales que las habiliten a quedar en pie.

De los 19 miembros que integran la Junta Electoral, nueve son intendentes; ese fue el primer paso que dieron los jefes comunales para intentar asegurarle a sus pares la defensa del peso de sus territorios.

“El objetivo de máxima que nos fijamos antes del cierre de listas fue que en los municipios en los que gobernamos no haya internas para no desgastar a los intendentes y lograr listas de unidad”, dijeron a Télam fuentes del justicialismo bonaerense.

Sin embargo, avalados por La Cámpora y el propio Máximo Kirchner, hay intendentes que anoche vieron como en sus propios distritos presentaban listas para competir contra ellos precandidatos provenientes del Movimiento Evita, el sindicalismo y hasta de ex Jefes Comunales, a los que en 2015, ellos supieron destronar, como es el caso de los municipios de Moreno y Merlo, por ejemplo.

“Es muy difícil tener un criterio único, porque la realidad de los distritos es muy dispar, sin embargo se acordó que en los municipios en los que somos gobierno, el intendente que busca su reelección juegue con la boleta larga (sábana) que lleva a la dupla presidencial que encabeza Alberto Fernández y lleva como vice a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y a los candidatos a gobernador y vice bonaerenses, Axel Kiciloff y Verónica Magario”, explicó a Télam una alta fuente partidaria.

Siguiendo esa premisa, el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, competiría en las PASO del 11 de agosto por su reelección contra el ex intendente Raúl Othacehé, a quién le ganó el municipio en 2015, que ahora buscará revancha.

Menéndez iría a la elección con la boleta larga, que encabezan la dupla Fernández-Fernández, y espera beneficiarse con el arrastre de votos que eso le significaría.

En tanto, Othacehé tendría en el cuarto oscuro el último tramo de la boleta -candidato a intendente y concejales- y apostar al corte de boleta para ganar la interna.

No correría la misma suerte el intendente camporista de Moreno, Walter Festa, porque “ahí ya se acordó que serán cuatro -se presentaron en total seis- los candidatos que van a poder jugar en las PASO con listas sábanas”, confiaron a Télam fuentes del Pj bonaerense.

Así, además de Festa, estarán bajo la solapa de la dupla presidencial Fernández-Fernández, Mariel Fernández, candidata que impulsa el Movimiento Evita; el diputado nacional camporista y titular del sindicato de curtidores, Walter Correa y la médica Patricia Rosemberg, funcionaria y ahijada política del ex intendente Mariano West, uno de los barones del conurbano a quién Festa destronó.

El actual intendente de Tigre y ex massista, Julio Zamora, logró el apoyo de Fernández para su reelección, frente a las pretensiones del referente del Frente Renovador, Sergio Massa, que quería que su mujer, Malena Galmarini, fuera la candidata a intendenta de Tigre, sin jugar internas.

Zamora, que tenía además el apoyo de sus pares, logró quedar como único precandidato a intendente de Tigre, del Frente de Todos, y a cambio Malena Galmarini, la mujer de Sergio Massa, quedó como cuarta candidata a diputada provincial.