Para D´Alessandro, manifestantes fueron a “buscar el conflicto” en el Obelisco

El secretario de Justicia y Seguridad de la Ciudad, Marcelo D´Alessandro, acusó hoy a los organizadores de una protesta en las inmediaciones del Obelisco de “buscar el conflicto” y “agredir

“Volvimos a caer en aquellos que creen que la política se hace de esta manera, con violencia, con agresión”, consideró D ´Alessandro, al referirse a los incidentes registrados el pasado martes.

En declaraciones a NA, el funcionario porteño indicó: “Tenemos cinco policías heridos. Uno tiene tres fracturas en el brazo. Los dos detenidos no son meros referentes sociales sino que fueron a agredir. Para mí en este caso son delincuentes, porque ésta no es la manera”.

“Como siempre decimos, nuestro límite es la violencia. Si se pide permiso no hay problema” para realizar protestas, remarcó.

Y añadió: “Lo que no vamos a permitir es el abuso del espacio público, porque querían colocar una carpa y bajar colchones. Quisieron instalarlos por la fuerza y eso no lo vamos a permitir. No puede venir alguien y decir yo pongo los colchones porque sí”.

El funcionario porteño resaltó además que en la misma jornada en la Plaza del Congresos el Sindicato de Choferes de Camiones armó ollas populares y no hubo inconvenientes.

“Es más les pedimos que terminaran antes por el velatorio del ex presidente (Fernando) De la Rúa, por una cuestión de respeto y lo hicieron”, precisó.

D´Alessandro se refirió de esta manera a una serie de incidentes que se produjeron el pasado martes en el Obelisco y que dejaron un saldo de dos personas detenidas cuando representantes de la CTEP intentaron levantar una carpa mientras repartían comida y colchones y la Infantería de la Policía de la Ciudad impidió su instalación porque no habían gestionado un permiso.

De todas maneras, luego de forcejeos, gases lacrimógenos y lanzamiento de piedras, la situación se calmó y los movimientos sociales pudieron lograr su objetivo de repartir colchones y alimentos para la gente en situación de calle.

Todo se inició a partir de la instalación sin un permiso previo, según señaló la fuerza porteña, lo que generó momentos de tensión con los manifestantes, quienes arrojaron piedras como respuesta a los gases lacrimógenos que lanzaban los efectivos policiales.