Gobernación puyista: Twitter y selfie vs el peligroso helicóptero

La gobernación interina de Ariel Puy Soria quedó al desnudo por la fuerte y sorprendente actitud de Teresita Madera. El secretario de Relaciones Institucionales tomó el control de las decisiones políticas con la venia del gobernador Sergio Casas, candidato a diputado nacional, con finalización de mandato el próximo 10 de diciembre.

La administración interna puyista tiene un estilo particular de comunicación: Twitter. A través de esa red social se sabe cómo será el día para los principales actores políticos de La Rioja. Una especie de horóscopo o gurú político.

Por Twitter, Madera se enteró que Néstor Bosetti competiría contra ella y luego que no sería solo el vicegobernador sino también Juan Carlos Santander, ministro de Desarrollo Social, entre otros que pueden tener caja estatal.

Puy Soria logró su único cometido desde hace dos años: que Ricardo Quintela sea candidato a gobernador y con la bendición de Casas, el dueño de la caja, pero sin el aval del peronismo en sus distintas expresiones.

Casas pagó la lealtad de Ariel con incluir como actor protagónico al diputado provincial y desplazó a Florencia López, quien debería haber sido quien encabece la lista, y hasta no cumplió con Teresita Madera en la palabra.

La gobernación puyista además tiene otra particularidad: el show de la selfie. Todo aquel que ingresa a la Casa de Gobierno debe pasar por el set fotográfico para que el mundo político sepa que apoya a Quintela y López.

Y así aconteció desde el sábado de la bendición a la fórmula del consenso, que finalmente fue una decisión personal de Casas, ya que sus propios funcionarios se enteraron por Twitter o por los grupos de Whatsapp.

El Twitter y las selfies llevaron al neoquintelismo, que alquiló un piso en la avenida Rivadavia, a un mundo desconocido: que la misma tropa se subleve por las desavenencias internas de funcionarios que respetan a Casas, pero no hacen lo propio con la oferta electoral.

Madera no está sola en su lucha por el respeto de la palabra sino detrás de ella están ministros, secretarios, directores, intendentes, diputados, entre otros, que no aceptan que sean notificados de las decisiones de unos pocos.

Hasta la gobernación puyista informó en la noche del viernes, a través de Twitter, que estaban en peligro el pago de los salarios municipales. Lo transmite a un mes de las elecciones y lo hace con trabajadores, con sueldos bajísimos, y que no dudarían un minuto de protestar en la casa particular de cada uno de los que integran el neoquintelismo.

Ese ninguneo permanente llevó que el propio Casas pueda ser el gran perdedor el 27 de octubre por la división del partido que él preside.

El gobernador no tomó nota que él es candidato a diputado y necesita que todos lo voten. Hasta Cristina se dio cuenta cuando le pasó el poder a Alberto para que sumara más dirigentes porque la política es construcción (no destrucción del que piensa distinto).

La gobernación puyista además hizo escribir en el diario que Luis Beder Herrera se quedaba solo y hasta se bajaba de su candidatura. La respuesta no tardó en llegar: todos lo que no están de acuerdo por el estilo del final de la gobernación puyista empezaron a buscar el calor del poder (del que puede llegar a partir del 27 de octubre). El propio Alberto Paredes Urquiza dejó de lado sus peleas callejeras para sumarse a un proyecto no casista, mientras esperan a Madera.

La administración de Ariel Puy Soria mostró graves fisuras en el armado electoral que realizaó a través de Twitter y selfies. No está solo, eso es verdad, ya que tiene todo el apoyo de Casas, el gobernador.

El gran problema de la gobernación puyista (con el neoquintelismo) que el helicóptero no sabe de redes sociales. Solo sabe de olfato político. Y siempre lleva a quien se va y nunca al que vendrá.