El quintelismo le declaró la guerra al hijo de Puy Soria y trabaja por Mario Rosales

La buena relación en el oficialismo llegó a su fin por la preponderancia de una colectora sobre las demás que acompañan a Teresita Madera como candidata a intendenta capitalina.

A menos de dos semanas de las elecciones en La Rioja, el peronismo oficialista encontró una guerra interna que estaba en los papeles, pero se pensó que no se despertaría. Sucede que el hijo de Ariel Puy Soria se lleva todas las cámaras, mientras que los demás candidatos a concejales de otras colectoras no pueden localizar la llave de la caja.

Facundo Puy Soria es segundo candidato a concejal por la colectora primaria de Madera y el quintelismo puro se entusiasmó con el trabajo por Mario Rosales, un desconocido de la política, aunque crece día a día, según lo manifiestan los disidentes puyistas.

El sector del diputado provincial y candidato a gobernador Ricardo Quintela fue excluido de todas las colectoras y hasta el casismo le bajó la lista al ex concejal Ernesto Pérez, mientras que la actual edil Alcira Brizuela no aparece en ninguna lista, entre otros.

Salvo Carlos Machicote, que fue y volvió del quintelismo, la tropa Q fue borrada del mapa electoral en la Capital. Sin embargo, Rosales y la lista concejales que surge del corazón de la Universidad Nacional de La Rioja los puso otra vez en acción.

Otra candidata que está en la misma es Marcela Ortega, una leal de Madera. Encabeza una colectora en la Capital y es notorioa la diferencia de presupuesto dentro de la estructura maderista.

Quintela participó de la cena de los veteranos de fútbol y el hijo del secretario de Relaciones Institucionales fue el único que lo acompañó, a pesar de que existe una veintena de colectoras en el principal departamento de la provincia.

Ese movimiento desencadenó que las colectoras no oficialistas soliciten una audiencia al candidato a gobernador y a la candidata a jefa comunal.