Brizuela y Doria al mando de la Intendencia que cambió de signo político

Las elecciones de este año provocaron renovación ejecutiva en todos los niveles de gobierno. A nivel nacional, provincial y municipal habrá nuevas caras que gestionarán en distintos puntos del país.

Según el diario El Cronista, si se analizan las capitales de provincias, hubo solamente seis reelecciones. Son los casos de Julio Garro (PRO) en La Plata, Jorge Jofré (FDT) en Formosa, Raúl Jorge (UCR) en San Salvador de Jujuy, Walter Vuoto (FDT) en Ushuaia, Germán Alfaro (peronista aliado a Cambiemos) en Tucumán y Horacio Rodríguez Larreta (PRO) en la ciudad de Buenos Aires. Si bien no es en rigor una capital de provincia, se considera esta ciudad también para el análisis.

A contramano, hay 16 jefes comunales que asumirán en diciembre. Además, hay dos que no votan este año: Eduardo Tassano (UCR) continuará en Corrientes y Norma Fuentes (Frente Cívico) en Santiago del Estero.

Las capitales de provincias mostraron una realidad distinta a las de las provincias en sí. Es que a nivel subnacional primó la continuidad y hubo pocos cambios de signos políticos. En cambio, en las intendencias hubo 11 cambios de signo político.

Allí se puede englobar al caso chaqueño, en donde Gustavo Martínez –peronista, aliado a Domingo Peppo– reemplazará como intendente de Resistencia a Jorge Capitanich, gobernador electo. El otro peronista que ganó sin la boleta del Frente de Todos fue Martín Llaryora, en la ciudad de Córdoba. El aliado de Juan Schiaretti reemplazó a Ramón Mestre, quien fue tercero como candidato a gobernador.

Esa fue una de las siete capitales de provincias que perdió la UCR. En Santa Fe, José Corral será sucedido por Emilio Jatón, del Frente Progresista. En Paraná, Sergio Varisco será reemplazado por Adán Bahl, del Frente de Todos. Santa Rosa fue una de las primeras que se definió, y Luciano Di Nápoli, de La Cámpora, reemplazará a Leonardo Altolaguirre. Roberto Giubetich, por su parte, dejará la intendencia de Río Gallegos y asumirá Pablo Grasso, del FDT. En Neuquén y Viedma se repitieron dos casos llamativos: fallecieron los intendentes radicales Horacio “Pechi” Quiroga y José Luis Foulkes y serán sucedidos por jefes comunales de partidos locales. Serán Mariano Gaido, del Movimiento Popular Neuquino, y Pedro Pesatti, de Juntos Somos Río Negro.

Igualmente, la UCR ganó dos intendencias que no tenía. En Rawson, Damián Biss sucederá a Araceli Di Filippo, edil que ocupó la intendencia y había ingresado por el oficialismo provincial, Chubut Somos Todos. En La Rioja, la diputada Inés Brizuela y Doria sucederá al peronista Alberto Paredes Urquiza. El restante caso de cambio de signo político se dio en San Luis: Sergio Tamayo, del Frente de Todos y aliado a Alberto Rodríguez Saá, sucederá a Enrique Ponce, de San Luis Somos Todos.

Del resto se pueden señalar varios casos de continuidades políticas, aunque no de nombres. Por ejemplo, en Catamarca Gustavo Saadi reemplazará a Raúl Jalil, quien asumirá como gobernador. Ambos son del Frente de Todos. Un caso similar es el mendocino, pero con radicales: Ulpiano Súarez reemplazará a Rodolfo Suárez, quien será gobernador. Lo mismo se produjo en Salta: Gustavo Sáenz, de Identidad Salteña, asumirá la gobernación. Lo sucederá Bettina Romero, de su mismo espacio político.

En Posadas y San Juan los intendentes se postularon y no lograron la reelección, pero serán sucedidos por dirigentes de su mismo color político. En San Juan, Emilio Baistrocchi derrotó en las PASO del Frente de Todos a Franco Aranda. Y en la capital misionera, Leonardo Stelatto le ganó en las generales a Joaquín Losada, ambos del Frente Renovador de la Concordia.

En definitiva, si se analiza por espacio político, Cambiemos pasará de 13 a ocho intendencias de capitales provinciales. El Frente de Todos se estirará de seis a ocho y los partidos provinciales se mantienen en cinco. También hay dos del PJ que no representó al FDT. Y aparece una del Frente Progresista.