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Cierre de la semana: “No hay un mango”

Se termina la primera semana de febrero con el mismo panorama desde el 10 de diciembre en el gobierno provincial. Ricardo Quintela camina por los pasillos de Casa de Gobierno y descubre los secretos en el manejo de los recursos.

Desde el primer día que asumió tomó la decisión que solamente Armando Molina será quien autorice fondos del Palacio de Hacienda. De allí en más, solo son cargos para los otros “socios”.

El gobernador empleó a todo el peronismo y no dejó a casi nadie en la calle. Por eso existen funcionarios para exportar, de los cuales no tienen oficina y menos firma.

Un funcionario de la gestión de Sergio Casas describe la situación: “Solo es planificación. Ya es hora de ejecutar”. Lo manifiesta en una charla de amigos, ya que pasaron dos meses que solo han sido selfies, como en la campaña electoral.

Los hombres y mujeres de Quintela hacen agenda entre ellos, lo publicitan como la gran gestión que termina en sí mismo: se puede ahorrar tanto esfuerzo con un solo llamado telefónico.

Las dudas que llegan desde la Nación provocan una pandemia en el gobierno provincial debido que no hay más fondos de lo acordado en el presupuesto nacional del año pasado.

El Ministerio de Hacienda pateó por unos días el pago de la segunda cuota del bono navideño. Resta una cuota y solo Dios sabrá qué pasará desde marzo.

Quintela realizó dos recorridas por los despachos de los ministros y secretarios de Alberto Fernández y solo encontró una sonrisa y compromisos para el futuro.

Sucede que le están tomando el pulso a la administración de la cosa pública. Es como la gira de Nicolás Trotta que se comprometió desde el Ministerio de Educación a no olvidarse de La Rioja. Un día antes lo había hecho en Catamarca.

El mandatario provincial reconoció el cansancio que le provoca estar al frente de una provincia que solo habla de un tema: “el mango”.

Algunos funcionarios hacen el chiste que extrañan a Sergio Casas y Luis Beder Herrera.

Mientras tanto el gobernador también tiene en la grilla de prioridades el famoso “mango”. Próximamente debe abonar la tercera cuota del bono navideño por $3 mil, otorgar un aumento salarial para los docentes, pagar la ayuda escolar y lo más doloroso para las arcas del Estado: un incremento de haberes para todos los trabajadores públicos, de no ser así puede crecer el descontento. Sin olvidarse de los gastos de funcionamiento del Estado.

En el Ministerio de Hacienda se pisaron todos los expedientes (siempre existen excepciones). Ya Quintela manifestó que no están dada las condiciones de un aumento salarial sin el apoyo extra de la Nación. Como él lo deben pensar en la mayoría de las provincias.

Parece un desierto algunas reparticiones públicas, donde ministros y secretarios están ilusionados del “GR” (gastos reservados) y además que le transfieran recursos a los SAF.  

El titular del Ejecutivo también tiene que preparar unos $8 millones para los PEM municipales, como así también los fondos para el boleto estudiantil gratuito, ayudas para los sectores productivos y sostener el financiamiento del banco Rioja por el plan Te Súper Banco, entre otros, que son erogaciones para el Estado.

Muchos funcionarios creyeron que febrero sería un mes de chaya, a través de los recursos. Pero es todo lo contrario.

El quintelismo íntimo sostiene que “no hay un mango”. Los demás no le creen. Ahora cambiaron los actores de la frase. Ya lo decían Ángel Maza, Luis Beder Herrera y Sergio Casas.

Lo cierto es que hoy hay más gastos que ingresos al gobierno provincial y eso le desvele al flamante jefe del proyecto político provincial.

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