
Hace ruido el silencio del colectivo femenino por la decisión política del gobernador Ricardo Quintela de trasladar a los detenidos por violencia de género al Polideportivo de Vargas.
Se trata de una decena de presos que han sido privilegiados por el gobierno provincial para no compartir celda con los demás reos, entre ellos que encabezaron una revuelta en el Servicio Penitenciario Provincial.
Lo reconoció el propio mandatario provincial, mientras que cada noche se realiza el encendido de velas como protesta en el barrio Facundo Quiroga, a raíz de la disposición política de transformar ese espacio en un penal.

El colectivo femenino de los pañuelos y de las marcha Ni una menos se «escondieron» frente al privilegio carcelario para una decena de detenidos, que muchos fueron procesados por el mismísima ministra de Seguridad, Gabriela Asís, cuando fue jueza de violencia de género.
Ahora Asís supervisa que estén cómodo en un polideportivo, cuya misión está centralizada para el deporte.
El silencio del colectivo femenino puede estar relacionado que un grupo de sus integrantes hoy son funcionarias del gobierno de Quintela.



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