
Un grupo importante de funcionarios provinciales todavía siguen en el Modo Municipalidad, ya que ocuparon por muchos años cargos en el Palacio capitalino.
Muchos se quedaron con el gusto amargo de no continuar con el poder territorial cuando Ricardo Quintela no podía ir por otro mandato.
Es una deuda pendiente, ya que además el paso del quintelismo por la Municipalidad fue caracterizada por el enfrentamiento con los gobernadores de turno.
Y todos los días, desde el 10 de diciembre, se ve que no se cerró esa herida y en forma diaria, hay un ataque sistemático a la actual jefa comunal Inés Brizuela y Doria cuando el peronismo y el propio quintelismo ha gobernado por 30 años el principal departamento de la provincia.
Acusar a Brizuela y Doria por el dengue es como decir que Quintela también tuvo responsabilidad debido que estuvo muchos años en el Palacio Municipal.
Más allá de eso, hay dos funcionarios de Quintela que lo tratan de sacar del barro de los errores cotidianos para llevarlo a su verdadera función: gobernar para todos los riojanos.
El gobernador nacionalizó su figura de la peor manera, a través de desaciertos comunicacionales como el furcio, la crítica a los médicos y ahora la de los presos en el Polideportivo.
Hay muchas acciones mediáticas que demuestran que hay un distanciamiento con el poder político de los Fernández. Todas las semanas son malas para el gobierno en los medios nacionales.
En La Rioja, Ernesto Pérez, del riñón quintelista, y Ariel Puy Soria, impulsor de Quintela a la gobernación, empezaron a coincidir que hay vida más allá de la pandemia.
Por eso, van por otro camino que la ala técnica del gobierno que maneja los $800 millones enviados por la Nación para atender el COVID-19. Una cifra destacable, aunque con cero acción política.
El secretario de Agricultura y el ministro de Vivienda entienden que un gobierno no puede estar enfrascado en un video nocturno por la crisis sanitaria, ya que además debe planificar un plan post-pandemia.
Pérez busca reimpulsar la producción, a través de beneficios para los minifundistas, y Puy Soria por mantener el ambicioso proyecto habitacional por encima de la crisis imperante en el país.
Obviamente genera recelos internos frente a la endemia que sufre la Casa de Gobierno con megas estructuras y una mirada solo capitalina, y además sin nada de política concreta.
Al cerrar el cuarto mes del año, Quintela solo ha escuchado sobre dengue y coronavirus, y también ver sus propios errores en el canal TN.
La nueva sociedad Pérez con Puy Soria dan señales hacia adentro como hacia afuera que así la administración local no puede seguir, ya que puede recibir un duro revés electoral el año que viene, la antesala de la ilusión reeleccionista del actual gobernador.



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