El gobierno de La Rioja está encapsulado en la pandemia del coronavirus y la endemia del dengue. El gobernador Ricardo Quintela tiene razón al decir que esto no pasó, pero nadie habla de cómo será la salida.
En una provincia sin generación de recursos y sin la discusión seria por la minería, los demás actores reclaman a la Casa de Gobierno que se reactive la obra pública bajo los lineamientos del protocolo del coronavirus.
El ministro de Vivienda, Ariel Puy Soria, se reunió con los representantes riojanos de la Cámara de la Construcción, de la UOCRA y los colegios de Arquitectos e Ingenieros, que es la antesala de un encuentro que se concretará la semana pasada con el gobernador.
Según Puy Soria, se avanzó en la elaboración de un protocolo para reactivar la obra pública post pandemia. En ese sentido, dijo que «el trabajo es posible si actuamos con responsabilidad y compromiso».
Junto al secretario de Agricultura Ernesto Pérez, el ministro de Vivienda se han diferenciado de la chatura de los demás miembros del Ejecutivo que están cómodos con el coronavirus.
La Casa de las Tejas se quedó bajo el cielo de la pandemia y no actúa en consecuencia para ir más allá, ya que su función es gestionar y gobernar.
Lo más ambicioso hasta ahora del gobierno provincial fue un plan intensivo por el dengue, como si eso será su eje por los próximos cuatro años, mientras que el parate de la provincia y el país pasará duras facturas políticas y financieras a los gobernantes.





