Eduardo «Lule» Menem, el operador clave de Karina Milei, fue el estratega silencioso detrás del triunfo legislativo. Su plan de construir el partido «sin prestados» fue validado en las urnas, asegurándole a LLA un bloque de diputados «puros». Desde la Casa Rosada, Lule intensifica el asedio político y fiscal contra el gobernador riojano Ricardo Quintela, cuyo modelo de dependencia está bajo amenaza.
La reestructuración del Gabinete de Javier Milei, con Manuel Adorni y Diego Santilli en roles centrales, fue la confirmación del ascenso imparable del sector «karinista», y con él, del poder de Eduardo «Lule» Menem. El subsecretario de Gestión Institucional, primo de Martín Menem y aliado incondicional de la Secretaria General de la Presidencia, ha demostrado ser el estratega electoral de La Libertad Avanza (LLA), una figura silenciosa que maneja los hilos de la gestión y el territorio.
El dogma electoral: construir el partido sin la «casta»
La estrategia electoral de Lule Menem, ejecutada junto a Karina Milei y su primo Martín, se basó en un principio innegociable: evitar las alianzas tradicionales y construir una estructura política propia, una fuerza de cuadros «puros» para el Congreso.
- «Votos propios, no pPrestados»: Esta fue la frase que el círculo riojano enarboló ante la mesa chica de Milei. El argumento era que depender de socios como el PRO o fuerzas provinciales diluiría la identidad de LLA y dejaría al presidente rehén de la «vieja política».
- El desafío provincial: Contrario a la opinión de otros asesores, el eje Menem-Kari decidió competir «en las provinciales, enfrentar a los gobernadores y poner candidatos propios». Si bien esta táctica podía generar derrotas iniciales, su objetivo era “movilizar a la militancia, aceitar la fiscalización, poner en marcha una estructura nueva”, misión cumplida que garantizó la sorpresa electoral a nivel nacional.
- El resultado consolidado: El triunfo electoral confirmó la visión de Lule Menem. LLA obtuvo un bloque de diputados con un alto porcentaje de legisladores “puros”. Esto le da a Martín Menem, como presidente de la Cámara, la capacidad de negociar el Presupuesto 2026 y las “reformas estructurales” sin la dependencia que el «armado con prestados» le habría impuesto.
La ofensiva riojana: acorralar a Ricardo Quintela
La consolidación del poder de Lule en la Casa Rosada tiene una implicancia directa en La Rioja: intensificar el asedio político sobre el gobernador peronista Ricardo Quintela.
- Presión desde el Ejecutivo: Lule Menem, desde la Subsecretaría de Gestión Institucional, se convierte en el eslabón de la “administración fina de todos los días”. Esto le permite ser un «ojo» de Karina Milei y controlar los resortes necesarios para aplicar la «motosierra» en el gasto federal hacia provincias como La Rioja, que dependen de la coparticipación.
- El cerco legislativo de Martín: Con Martín Menem manejando la agenda en Diputados, el gobernador Quintela se encuentra acorralado. La fuerza riojana de LLA exige a los legisladores del peronismo local que elijan entre el modelo de “dependencia” del feudo y el apoyo a las reformas de Milei.
Lule y el «Gabinete Kari»: el triunfo sobre Caputo
El ascenso de Lule Menem fue el factor determinante en la reconfiguración del poder en la Casa Rosada, dejando al sector de Santiago Caputo en una posición debilitada tras el triunfo.
- El reemplazo de Francos: La salida de Guillermo Francos de la Jefatura de Gabinete fue el gran triunfo político de Lule, ya que el flamante designado, Manuel Adorni, es un incondicional del «karinismo». Este movimiento le da al eje Karina-Menem el control de la lapicera para la administración diaria.
- Tensión con el asesor: Lule Menem y su primo fueron los que advirtieron a Milei sobre la necesidad de «un interlocutor confiable» en Interior, frustrando el plan de Santiago Caputo de asumir ese puesto con un «poder ampliado».
La estrategia de Lule Menem no fue solo un acierto electoral; es el plano de ruta para el segundo tramo de la gestión Milei, un esquema de poder «propio» que está decidido a terminar con el modelo de los feudos, comenzando por el de Ricardo Quintela en La Rioja.





