El gobernador Ricardo Quintela fue marginado de la primera ronda de conversaciones que el nuevo ministro del Interior, Diego Santilli, inició con mandatarios provinciales. La Rioja, junto a Buenos Aires, Formosa y Tierra del Fuego, espera su turno mientras los «dialoguistas» condicionan su apoyo a la obra pública y los ATN.
En medio de una «alegre efervescencia» por la victoria electoral, el presidente Javier Milei aceleró los cambios en su Gabinete e impuso una agenda urgente: aprobar el Presupuesto 2026 y las reformas laboral y tributaria antes de fin de año. Para destrabar el Congreso, el nuevo ministro del Interior, Diego Santilli, comenzó una ronda clave de negociaciones con gobernadores.
Sin embargo, el inicio de estas cruciales conversaciones dejó al gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, fuera de la primera línea de diálogo.
Quintela, marginado de la ronda inicial
El informe detalla que, en las primeras reuniones de alto voltaje en Casa Rosada, el gobernador riojano fue excluido de las conversaciones, compartiendo el aislamiento con sus pares Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego).
Santilli ha priorizado el diálogo con figuras del peronismo dialoguista y del PRO, como Raúl Jalil (Catamarca), Ignacio Torres (Chubut), y el cordobés Martín Llaryora, buscando asegurar los votos necesarios para las reformas prometidas al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a sus socios políticos internacionales.
La exclusión de Quintela de estas rondas iniciales marca una continuidad en la tensa relación entre La Rioja y la Casa Rosada, justo en un momento donde las provincias sienten que «es el momento» de negociar beneficios antes de que Milei consolide sus leyes.
El precio del apoyo: obra pública y ATN, las claves para La Rioja
Aunque La Rioja no esté sentada inicialmente a la mesa, las demandas que están poniendo el resto de los gobernadores son cruciales para el futuro financiero de la provincia, que ya se encuentra entre las de menor capacidad de ingresos propios. Los mandatarios provinciales están condicionando su apoyo a los ATN (Aportes del Tesoro Nacional) y a la reactivación de la obra pública con financiamiento nacional.
- ATN bajo la Lupa: Los gobernadores exigen transparencia y un reparto más equitativo de los ATN, un fondo discrecional cuyo manejo ha sido fuertemente cuestionado en la primera etapa de la gestión libertaria.
- El Ladrillo Desaparecido: Otro punto central es la exigencia de reabrir la llave de los fondos nacionales para la obra pública y el mantenimiento de las rutas nacionales, proyectos vitales para una provincia con una infraestructura que requiere constante inversión como La Rioja.
La idea del Gobierno es, sin embargo, que todos los gobernadores, incluyendo a Quintela, terminen participando de las rondas de Santilli. La Rioja deberá esperar su turno para poner sobre la mesa su propia agenda de trabajo y prioridades, buscando asegurar un mínimo de beneficios en el Presupuesto 2026 antes de que las reformas de Milei se conviertan en ley.





