El gobernador riojano impuso un hermetismo total y centralizó la caja bajo su control directo, suspendiendo todas las unidades de gasto (SAF). El objetivo es crear un nuevo círculo de lealtad absoluta y aplicar un ajuste quirúrgico para detener la Deuda Flotante de $91.500 millones y sanear la entidad financiera provincial.
El gobernador Ricardo Quintela, golpeado por el derrumbe de su imagen (48% de positiva) y la pírrica victoria electoral, ha respondido a la crisis con una «cirugía al por mayor» que apunta a centralizar el poder como única vía de supervivencia. La medida va más allá del simple recambio de Gabinete y busca «achicar el estado» bajo el control absoluto del Ejecutivo.
Centralización extrema: la tesorería en «Modo Pandemia»
El gobierno riojano ha impuesto un control de gastos sin precedentes, reaccionando a la crisis de liquidez que tiene a la provincia al borde del default en el corto plazo.
- Cuenta única y control directo: Se resolvió volver al esquema de «Cuenta Única», centralizando la caja provincial. En adelante, cada peso que se gaste necesita de autorización directa de Quintela.
- Corte a los SAF: Se ordenó la suspensión de las Servicios de Administración Financiera (SAF), las unidades de gasto descentralizadas. Esta medida busca eliminar las cajas chicas y el gasto desmedido en ministerios que, según fuentes internas, estaban «pintados sin acción institucional».
- Crisis salarial: Esta centralización es una respuesta directa a la Deuda Flotante (pasivos a corto plazo) de $91.565 millones al tercer trimestre de 2025, donde $37.941 millones corresponden a sueldos y personal pendiente de pago.
Saneamiento y purga: el desembarco en el Banco Rioja
La lupa de Quintela se posó sobre el Banco Rioja S.A.U., el agente financiero provincial. El gobernador ha avanzado en la «limpieza del Banco Rioja» tras detectar «gastos desmedidos y de ocio» en la entidad.
Esta purga en el banco se alinea con los datos financieros que confirman la debilidad del activo: el Banco Rioja reportó una rentabilidad negativa crónica, con un Retorno sobre el Capital (ROE) de -11,1% a marzo de 2025. La limpieza interna es el paso previo al análisis de su posible venta.
El nuevo círculo: los «Quintela Boys» sin medios
El gobernador ha impuesto un «hermetismo» total, demostrando su «hambre de cambiar todo» y de rodearse de un «círculo de confianza» que opere en «modo pandemia».
- Los «Quintela Boys»: La nueva estructura estará copada por «los desconocidos de Quintela», figuras de lealtad absoluta que ejecutarán las directivas políticas, incluso en áreas sensibles cercanas a su propia familia.
- Fin de la comunicación: La medida más visible es el «recorte total a pautas» publicitarias, una respuesta al «fracaso en encuesta en imagen en redes» y un ahorro forzoso de millones para la caja.
La estrategia de Quintela es un intento desesperado por blindar políticamente su gestión, mientras utiliza la cuasimoneda ($190.000 millones autorizados en el Presupuesto 2026) y la alianza con Axel Kicillof para resistir el ajuste de Milei.





