Marcelo del Moral, quien dejó el Ministerio de Infraestructura para asumir como diputado, rompió el silencio sobre la derrota electoral en La Rioja. Señaló sin filtros que el movimiento debe reestructurarse para poder «encaminarse para el 2027» y recuperar la base social perdida.
El peronismo riojano está obligado a iniciar un proceso de profundo debate interno tras el golpe electoral que sufrió, especialmente en la capital provincial. El flamante diputado provincial, Marcelo del Moral —que hasta hace horas era ministro de Infraestructura—, puso el dedo en la llaga al exigir a la dirigencia asumir la responsabilidad por el fracaso.
El dirigente reconoció que el mensaje de las urnas fue contundente y que el PJ no puede ignorar el avance de las fuerzas opositoras en los centros urbanos. El foco de su crítica se centró en la brecha que se abrió con los electores.
«Un análisis y una autocrítica muy dura»
Del Moral fue tajante al señalar la pregunta central que debe hacerse la dirigencia. Para el exministro, la derrota obliga a una introspección dolorosa para entender dónde se perdió el rumbo.
«Tenemos que trabajar en autocrítica sobre por qué la gente de la Capital nos dio la espalda», espetó Del Moral, dejando en evidencia el principal desafío del peronismo local: reconectar con el electorado de la ciudad que masivamente optó por otras alternativas.
El peronismo riojano, según el dirigente, debe ser «obediente de lo que dictan las urnas» y dejar de lado las lecturas superficiales del resultado.
La mira en el 2027 y la reestructuración
La necesidad de autocrítica se enmarca en la reestructuración que ya evalúa el gobernador Ricardo Quintela para su Gabinete, impulsada por el recorte de la obra pública nacional y la necesidad de optimizar los recursos.
Del Moral insistió en Medios Rioja en que, tras las elecciones, es inevitable el análisis. «Por supuesto que después de cada elección, más y cuando se trata de alguna derrota, se hacen los análisis, se hace la autocrítica», comentó.
La meta final es clara: «encaminarse para el 2027» y que el peronismo riojano consiga unirse y reinventarse para el próximo desafío electoral, superando la crisis de representatividad que hoy lo atraviesa en los sectores clave de la provincia.





