El Presidente flexibilizó la regla de austeridad del verano pasado. Pidió destinos «razonables» y guardia alta para enero. Manuel Adorni avisó que no se toma días y cómo impacta la «nueva libertad» en la agenda de Martín Menem y la seguridad de La Rioja.
Se terminó el cerrojo turístico en el Gabinete. Javier Milei confirmó en la última reunión de equipo que sus ministros podrán veranear en el exterior, dejando atrás la estricta consigna de «no hay plata» que marcó el inicio de su gestión y que el año pasado obligó a funcionarios como Mariano Cúneo Libarona a cancelar sus viajes a Punta del Este.
El mandatario dio inicio a una «segunda etapa» más descontracturada, argumentando que las prohibiciones extremas eran «anti-liberales». Sin embargo, la libertad tiene letra chica: el destino elegido debe ser «razonable» (nada de lujos que generen escándalo) y las ausencias deben concentrarse exclusivamente en la primera quincena de enero.
Para febrero, la orden es clara: todos en Buenos Aires. El Gobierno quiere tener a su equipo completo para empujar las reformas que se tratarán en el Congreso al inicio del año legislativo. En este esquema, el flamante jefe de Gabinete, Manuel Adorni, decidió dar el ejemplo y anunció que no se tomará vacaciones para concentrarse en los objetivos de 2026.
El impacto en La Rioja: política y seguridad
La decisión de la Casa Rosada tiene lectura directa en la provincia. Por un lado, descomprime la presión sobre los referentes libertarios locales. Con la venia presidencial para «descansar», se espera que Martín Menem —pieza clave del engranaje legislativo— aproveche los primeros días de enero, aunque su entorno asegura que dividirá su tiempo entre La Rioja y el Congreso para no descuidar el armado político de cara a un febrero que se anticipa caliente.
Pero la noticia más relevante para la gestión provincial viene de la mano de Patricia Bullrich. El Ministerio de Seguridad aprobó un novedoso protocolo de «odorología forense» (identificación por olores mediante perros) e invitó formalmente a las provincias a adherir.
Esto pone la pelota en la cancha del gobierno riojano y sus fuerzas de seguridad. La resolución 1341/2025 busca que las policías provinciales modernicen sus pericias. La Rioja deberá decidir si invierte en capacitar a sus divisiones caninas y operadores cinotécnicos para sumar esta herramienta científica, clave para la búsqueda de personas y el esclarecimiento de crímenes complejos en zonas de difícil acceso, una problemática recurrente en la provincia.
La adhesión al protocolo permitiría a la policía riojana trabajar con los mismos estándares que las fuerzas federales, facilitando la cooperación en investigaciones judiciales que crucen las fronteras provinciales.





