La iniciativa es del senador riojano Fernando Rejal y cuenta con el aval de los gobernadores del Norte Grande. Buscan recuperar fondos que la Nación retiene de la ex AFIP para compensar el ajuste que, denuncian, recae en un 37% sobre las jurisdicciones del interior.
En medio de la tensión financiera entre la Casa Rosada y los gobernadores, un nuevo frente de conflicto se abre en el Congreso. El senador nacional por La Rioja, Fernando Rejal, confirmó la presentación de un proyecto de ley que busca modificar el destino de los fondos que recauda la flamante Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), el organismo que reemplazó a la AFIP. La propuesta, trabajada desde el bloque Convicción Federal y con el respaldo político de los mandatarios del Norte Grande, apunta a que el 1,9% de la recaudación del ente —que hoy queda en manos de la Nación— se distribuya automáticamente entre las provincias.
El legislador riojano explicó que estos recursos, originalmente destinados en parte a los empleados de la ex AFIP y a gastos operativos, hoy están siendo «manoteados» por la gestión del ministro Luis Caputo para sostener el déficit cero. «Esos fondos desde que asumió este gobierno no habían sido repartidos. Nosotros ahora volvemos a ponerlo para que sea distribuido: una parte para los empleados y el resto a las provincias», detalló Rejal en declaraciones radiales.
El impacto del ajuste en La Rioja
El proyecto surge como una respuesta directa a la asfixia presupuestaria que atraviesan los distritos del interior. Según las estimaciones que manejan en el Senado, «las provincias están soportando el 37% del ajuste de Milei», una carga que se traduce en la paralización casi total de la obra pública y en dificultades crecientes para afrontar obligaciones básicas como el pago de jubilaciones en aquellas provincias que, como La Rioja, no transfirieron sus cajas previsionales.
Para La Rioja, la aprobación de esta medida sería un alivio crítico. Rejal recordó que la provincia corre con una desventaja histórica: «La Rioja tiene el problema extra de haber sido birlado ese punto de coparticipación que nos condenó a un desfinanciamiento permanente». Los fondos reclamados, que tienen origen federal porque se recaudan en todo el territorio, tendrían asignaciones específicas para reactivar obras viales, viviendas y atender desequilibrios financieros, partidas que hoy la Nación no está girando.
Tensión política y «disputa permanente»
El escenario legislativo anticipa una batalla compleja. Si bien el oficialismo nacional podría intentar vetar la norma si esta avanza, desde el peronismo federal confían en el peso territorial de los gobernadores. «¿Qué gobernador no va a pelear por los fondos que son de sus provincias?», se preguntó el senador, previendo una «disputa permanente» entre los intereses federales y la administración libertaria.
En el plano político, la relación entre La Rioja y la Nación sigue congelada. Mientras el gobernador Ricardo Quintela quedó excluido de las recientes reuniones de mandatarios con Javier Milei, su acercamiento a Cristina Kirchner fue leído como un gesto de autonomía política. Al respecto, Rejal minimizó las rispideces y defendió la libertad de acción del mandatario provincial: «Es una decisión del Presidente no atender la problemática de La Rioja, pero lo ha hecho con todos los que no tienen un pensamiento acorde a su sometimiento».





