Cristian Pérez, presidente del bloque PJ, detalló los puntos clave de la reciente sesión, que incluyó la jura de Ismael Bordagaray y cambios en la regulación notarial. «Es una muy buena ley sacada con el consenso de todas las partes», destacó sobre la nueva normativa para escribanos.
La Cámara de Diputados de La Rioja vivió una jornada de definiciones institucionales y legislativas que marcan el pulso político de fin de año. En una sesión que combinó reordenamientos internos, debates sobre normativas profesionales y homenajes históricos, el presidente del bloque del Partido Justicialista, Cristian Pérez, brindó un balance detallado de lo actuado y anticipó los pasos a seguir antes del cierre del período ordinario.
Reordenamiento legislativo y nuevas autoridades
El primer punto del orden del día estuvo marcado por la cobertura de vacantes generadas tras la finalización de mandatos el pasado 24 de noviembre. «El bloque mayoritario propuso al diputado Ismael Bordagaray, quien resultó electo y procedió a la jura como vicepresidente segundo de la Cámara», confirmó Pérez, cubriendo así el lugar que ocupaba la diputada saliente Teresita Luna.
Además, se recompusieron las salas de acusador y de sentencia, y se oficializó la asunción de Teresita Luna, ahora en un nuevo rol: «Asume como secretaria legislativa, a quien le habíamos dado el acuerdo el 20 de noviembre».
Consenso para regular el notariado
Uno de los temas de mayor relevancia fue la aprobación de la ley que regula el Colegio de Escribanos de la provincia, una iniciativa que demandó semanas de trabajo en la Comisión de Legislación. Pérez destacó el proceso de diálogo encabezado por la diputada Lourdes Ortiz, que involucró tanto a la entidad profesional como a las universidades.
«Lo que buscó fundamentalmente fue el consenso de todos para sacar el texto de la ley que hoy se aprobó», explicó el legislador. La normativa apunta a equilibrar el mercado laboral para los futuros profesionales. Según detalló Pérez, la ley «genera esa limitación de la apertura de los registros para garantizar el trabajo equitativo», estableciendo un sistema de cupos y límites tras los primeros seis años de liberación del registro, con el objetivo de cubrir vacantes en departamentos del interior.
Renuncias en la Justicia y memoria democrática
En el plano judicial, la Legislatura aceptó las renuncias de las juezas Adriana Loureiro y Virginia Illanes Bordón. Pérez aclaró la situación procesal que permitió esta decisión: «Al no haberse iniciado ese proceso de juzgamiento (el jury), la Cámara está en condiciones de aceptar la renuncia. No obstante, el proceso seguirá por la vía judicial que corresponda».
La sesión también tuvo un fuerte componente emotivo con la conmemoración de los 41 años del regreso de la democracia y el homenaje a los mártires de Chamical, los curas Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, a 49 años de su asesinato. «Eran defensores de estos procesos democráticos y buscaban que las comunidades viviesen libremente», reflexionó el diputado.
Última sesión ordinaria
De cara al cierre del año legislativo, Pérez confirmó que hubo acuerdo con los bloques de la oposición (La Libertad Avanza y UCR) para realizar una sesión más antes del receso. «Pudimos acordar sesionar el día 11 de diciembre para tener una última sesión ordinaria», anunció.
Esta fecha límite, previa al fin del período ordinario fijado para el 15 de diciembre, permitirá tratar los despachos de comisión que están «prácticamente avanzados y muy maduros para que se puedan aprobar», asegurando así un cierre ordenado de la agenda parlamentaria 2025.





