El exministro rompió el silencio desde La Rioja y respaldó la adquisición de los aviones de combate. Aseguró que «todos los países normales» tienen este sistema y chicaneó a la oposición recordando el intento fallido de comprar los Kfir. Su vida lejos de las listas y el clima en el oeste riojano.
Alejado de la rosca política diaria y radicado definitivamente en su tierra natal, el exministro de Defensa Julio Martínez reapareció públicamente para meterse de lleno en la polémica por la compra de los aviones F-16. Desde Chilecito, La Rioja, el dirigente radical bancó fuerte la decisión del gobierno nacional y desestimó las críticas que tildan a las aeronaves de obsoletas.
«Estoy en Chilecito, vivo acá retirado de la política definitivamente», aclaró de entrada Martínez en diálogo con Fénix Multiplataforma, marcando la cancha sobre su presente. Sin aspiraciones a candidaturas («no voy a ser candidato a nada»), el riojano se mostró dispuesto a opinar «de lo que creo que sé» y defender la recuperación de la capacidad supersónica de la Fuerza Aérea.
El exfuncionario de Cambiemos fue tajante contra las voces del kirchnerismo —mencionando a la senadora Florencia López— que cuestionaron la antigüedad de los aviones. «Esto no es chatarra, está muy lejos de serlo», sentenció. Martínez argumentó que 27 países, incluidos Chile, Estados Unidos y varias naciones europeas, utilizan este sistema de armas: «¿Son todos tontos en los 27 países y nosotros somos los más vivos que compramos chatarra según algunos senadores kirchneristas?».
«El kirchnerismo dejó todo desolado»
Martínez aprovechó la entrevista para contrastar la gestión actual con la herencia recibida en su momento y la política de defensa del peronismo. «El kirchnerismo dejó todo desolado, todo desarmado, sin capacidades en muchísimas áreas», disparó. Recordó que durante su gestión se optó por los aviones Texan para formación de pilotos, priorizando el recurso humano ante la falta de presupuesto para cazas supersónicos en aquel entonces.
Con un tono picante, recordó un episodio de la gestión de Cristina Kirchner: «Al final del gobierno de Cristina estuvieron a punto de comprar aviones Kfir que en ese momento ya tenían 40 años. Era una compra media turbia». Para Martínez, la llegada de los F-16 devuelve a la Argentina una capacidad que «todos los países medianamente normales la tienen» y que se había perdido tras la desprogramación de los Mirage.
La vida en el oeste riojano
Más allá de los fierros y la geopolítica, la charla tuvo un momento para la realidad productiva de su provincia. Martínez describió su día a día en el valle y las «condiciones climáticas a esta hora en la Bella de Chilecito», donde reportó «mucho calor».
Lejos de quejarse, el exministro conectó el clima con la producción local, uno de los motores económicos de la zona: «Es la época en la que tiene que hacer calor y tiene que madurar la fruta. No es ni bueno ni malo; lo malo es que caiga piedra, lo otro todo es solucionable», graficó, mostrando su faceta más ligada al terruño y a las preocupaciones de los productores riojanos.
Sobre el nuevo escenario bélico mundial, donde predominan los drones y misiles (citó los casos de Ucrania e Israel), Martínez reconoció que «nosotros no tenemos ni misiles y eso es un desafío», pero insistió en que los aviones de caza siguen siendo un eslabón fundamental para la defensa y el respeto internacional. «Tampoco debe ser el objetivo pelearle a Inglaterra, pero sí crecer en capacidad», concluyó.





