Mientras la Casa Rosada confirma que no recibirá al mandatario local para negociar el Presupuesto, funcionarios nacionales estudian vías administrativas para que la asistencia financiera llegue directo a los municipios o a los beneficiarios, sin pasar por las arcas provinciales.
La guerra política entre la Casa Rosada y el gobierno de La Rioja entró en una nueva fase. Al bloqueo político confirmado este lunes —con la decisión de no convocar a Ricardo Quintela ni a los gobernadores «díscolos» a la mesa de negociación— se le suma ahora una estrategia de asfixia financiera selectiva: la Nación busca la manera de asistir a la provincia, pero evitando que el dinero pase por la administración del gobernador.
El objetivo del gabinete de Javier Milei es claro: romper la dependencia de los fondos discrecionales que maneja el «Gitano» y evitar que oxigene su gestión con recursos nacionales. Sin embargo, en Balcarce 50 reconocen que no pueden abandonar el territorio, especialmente con las aspiraciones electorales de Martín Menem en juego.
El plan «Bypass»
Según confiaron fuentes oficiales con acceso al despacho del ministro del Interior, Diego Santilli, el equipo económico y legal del Gobierno analiza herramientas para ejecutar un «bypass financiero». La premisa es que la ayuda social, los fondos para obras puntuales o las partidas específicas lleguen a La Rioja, pero «sin intermediarios políticos».
«Estamos estudiando la manera de ayudar a los riojanos sin que pase el dinero por la administración de Ricardo Quintela. No queremos que los fondos se licúen en la estructura política provincial ni que se usen para clientelismo», deslizaron desde el entorno libertario.
Entre las opciones que baraja el Gobierno nacional se encuentran:
- Transferencias directas a los municipios: Especialmente a aquellos opositores o que mantengan una relación institucional «sana» con la Nación.
- Ejecución directa de Nación: Que los organismos nacionales (como ANSES o ministerios específicos) bajen los programas directamente a los beneficiarios.
- Obras con pago directo a empresas: Evitando las licitaciones y pagos a través de la provincia para la reactivación de infraestructura clave.
«No hay mucho para dialogar»
Este diseño de «asistencia directa» se da en paralelo a la ruptura del diálogo institucional. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el propio Santilli ratificaron que Quintela, junto a Axel Kicillof (Buenos Aires) y Gildo Insfrán (Formosa), quedaron fuera de la ronda de gobernadores por falta de «puntos de conexión».
«¿Puede existir la reunión en el futuro? Tal vez exista, pero hoy no tiene mucho sentido cuando lo único que les importa es que al Gobierno le vaya mal», sentenció Adorni, justificando el aislamiento del mandatario riojano.
Con esta maniobra, el Gobierno intenta un doble movimiento de pinzas: aislar políticamente a Quintela en el Congreso —buscando los votos por otra vía— y desempoderarlo económicamente en su propia provincia, habilitando canales de financiamiento que no controla.





