El histórico delincuente de 64 años, prófugo de la justicia riojana desde 2010, fue apresado en Pilar por el Grupo Halcón; se le imputan nuevos hechos de abuso sexual y robo con uniformes policiales falsos.
Una cuenta pendiente de 15 años con la justicia de La Rioja comenzó a cerrarse este jueves en la localidad bonaerense de Pilar. Daniel Agustín Cabrera, alias “Tractorcito”, uno de los miembros más célebres de la «superbanda» de Luis “El Gordo” Valor, fue finalmente detenido tras un operativo del Grupo Halcón. Si bien su caída se precipitó por un aberrante caso de abuso sexual y robo en el conurbano, sobre su cabeza pesaba un pedido de captura vigente solicitado por un juzgado riojano desde 2010, que lo mantenía en condición de prófugo rebelde a nivel federal.
Cabrera, de 64 años y con un «extenso prontuario criminal» que data de la década del 80, logró evadir a las autoridades provinciales y nacionales durante años, reciclando su actividad delictiva con una violencia inusitada. Su detención no solo esclarece los hechos recientes en Buenos Aires, sino que responde a la demanda de la justicia de La Rioja, que lo requería por delitos contra la propiedad y las personas.
El fin de la fuga
La División Operativa de Ejecución de Capturas de la Policía Bonaerense logró ubicar al delincuente en una finca sobre la Ruta 8, en Pilar. El despliegue fue de alto riesgo: dado que Cabrera es un individuo «considerado de extrema peligrosidad», fue necesaria la intervención de las fuerzas especiales.
Al momento de la irrupción, «Tractorcito» intentó resistirse, pero fue neutralizado por la superioridad numérica de los efectivos. Junto a él cayó Sebastián Ignacio Baratay Ortiz, de 27 años, acusado de «encubrimiento agravado».
La conexión riojana y el historial delictivo
Aunque Cabrera es conocido en la crónica policial nacional por los asaltos a blindados en los años 90, su vínculo con el interior del país dejó marcas judiciales profundas. El pedido de captura emitido en 2010 por la justicia de La Rioja figuraba activo en los registros nacionales de reincidencia. Este expediente, que había quedado en suspenso por la habilidad del delincuente para mantenerse en la clandestinidad, ahora podrá reactivarse.
El perfil de Cabrera combina la «vieja escuela» del hampa con una brutalidad actual. Fuentes judiciales confirmaron que posee condenas por «reincidencia agravada y participación en hechos de violencia grave», un patrón que repitió en sus últimos golpes.
Falsos policías y un ataque sexual
La investigación que permitió localizarlo, impulsada por el fiscal Lucas Oyanarte de Moreno, se centró en un hecho atroz ocurrido el pasado 2 de octubre en la zona de Las Catonas. Allí, Cabrera y un cómplice ingresaron a una vivienda, robaron dinero en moneda nacional y extranjera, y cometieron un ataque sexual contra una víctima.
Además, se lo vincula con un asalto el 12 de diciembre en Virrey del Pino. En esa ocasión, bajo la modalidad de «falso operativo», ingresaron a un almacén. Las cámaras de seguridad registraron el momento en que la víctima se defendió a los tiros, hiriendo al cómplice de Cabrera, quien logró escapar hasta este jueves.
En el allanamiento en Pilar, los investigadores encontraron el «kit» delictivo que confirma el modus operandi: «prendas oficiales y accesorios con la leyenda de la Policía Federal Argentina, entre ellas un quepí, chalecos reflectantes y oscuros con la inscripción PFA, balizas y precintos plásticos». También se incautó un vehículo Hyundai y una pinza corta cadenas.
Ahora, «Tractorcito» deberá responder tanto por los graves delitos recientes en la provincia de Buenos Aires como por las viejas deudas pendientes con los tribunales de La Rioja.





