Inicio / Politica / La soledad de Florencia López: se refugia en el kirchnerismo duro y en la caja de Arauco para sostener su sueño de gobernar

La soledad de Florencia López: se refugia en el kirchnerismo duro y en la caja de Arauco para sostener su sueño de gobernar

La senadora nacional anticipó su rechazo al Presupuesto 2026 denunciando asfixia financiera. Sin armado territorial propio más allá del municipio que gestiona su hermana y alejada del círculo de confianza de Quintela, apuesta todo a su fidelidad con Cristina Kirchner para sobrevivir en la intemperie política.


Florencia López juega una partida de ajedrez compleja y solitaria. Con la mira puesta en la gobernación de 2027, la senadora nacional endureció su discurso contra la Casa Rosada y anticipó un rechazo total al Presupuesto 2026 que se debatirá este viernes 26 de diciembre. «No lo podemos votar porque no pone un peso para La Rioja», sentenció. Sin embargo, detrás de la pirotecnia verbal contra Javier Milei y el FMI, se esconde una debilidad estructural en su construcción de poder local.

La legisladora quedó atrapada en una «tierra de nadie» política dentro del peronismo riojano. Mientras el oficialismo provincial reordena sus filas con figuras como Teresita Madera o Gabriela Pedrali, López camina al margen de la mesa de decisiones de la Casa de las Tejas. Su estrategia de supervivencia, entonces, se apoya en dos pilares distantes y desiguales: el paraguas ideológico de Cristina Fernández de Kirchner en el Senado y la caja municipal de Arauco en el territorio. También la acompaña el ministro de Producción, Ernesto Pérez.

El repliegue hacia Arauco

La falta de socios políticos de peso en la Capital y el interior obligó a la senadora a replegarse a su zona de confort. El departamento Arauco, gobernado por su hermana Virginia López, se transformó en su único bastión operativo.

Es allí, en la intendencia familiar, donde la senadora encuentra los recursos y la logística para mantener viva su aspiración. Arauco funciona como el «kilómetro cero» y, a la vez, como el límite de su expansión. Sin el aparato provincial jugando a su favor y con los intendentes alineados verticalmente con el gobernador Ricardo Quintela, la «caja» de Virginia resulta el único motor real para financiar la política y sostener a la militancia leal.

El escudo cristinista

Ante la orfandad local, López nacionalizó su perfil. Se mimetizó con el núcleo duro del kirchnerismo en la Cámara Alta, convirtiéndose en una espada filosa contra el gobierno libertario. En sus declaraciones a medios locales, calificó al Presupuesto como «irreal» y diseñado por el Tesoro de EE.UU., además de criticar la reforma laboral por facilitar el «despido barato».

Esta postura intransigente busca fidelizar el voto ideológico y ganar visibilidad en la grieta nacional. López apuesta a que la confrontación directa con Milei le otorgue el volumen político que hoy no consigue en la rosca doméstica.

El dilema del 2027

La senadora sabe que el tiempo corre. Su denuncia sobre el «ensañamiento» de la Nación con La Rioja y la imposibilidad de dar aumentos salariales busca empatizar con el electorado golpeado por la crisis. Pero la política real se construye con estructuras.

Hoy, Florencia López aparece como una candidata con techo bajo y piso alto en su distrito, pero desconectada del armado sistémico del PJ provincial. Su desafío para el 2027 será titánico: romper el cerco que le impuso el quintelismo y expandir su influencia más allá de las fronteras de Arauco, todo ello mientras intenta que la sombra de Cristina Kirchner no se convierta en un ancla electoral en una provincia que suele mirar con pragmatismo hacia el centro.

Descubre más desde Rioja Política

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo